Señales Que Seguirán Al Evangelismo[1]

Por Ralph Mahoney y T. L. Osborn

A. LAS SEÑALES Y MARAVILLAS HAN SIDO DADAS PARA CONFIRMAR LA PALABRA
A medida que usted predica el evangelio, es importante recordar que una de las razones principales por las cuales el Espíritu de Dios ha sido dado, es para confirmar Su Palabra a través de los Dones del Espíritu.

1. En El Antiguo Testamento
Elías levantó de los muertos milagrosamente al hijo de la viuda, quien declaró: "...Ahora conozco que tú eres varón de Dios, y que la palabra de Jehová es verdad en tu boca" (1 R 17:24).

2. En El Nuevo Testamento
"Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían" (Mr 16:20).

Jesús dijo: "Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin" (Mt 24:14).

El término griego "para testimonio", en el versículo citado anteriormente, es traducido: "maturión", que significa "algo evidente, con pruebas, con evidencia". En otras palabras, algo para verificar su autenticidad. Jesús estaba diciendo que el evangelio sería predicado con algo para verificar su autenticidad, y esa es la razón por la cual tenemos los Dones del Espíritu Santo.

3. Mostraron La Aprobación De Dios Del Ministerio De Cristo
"Jesús Nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él" (Hch 2:22).

"Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan; porque las obras que el Padre me dio para que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el Padre me ha enviado" (Jn 5:36).

"Cuando vino a Galilea, los galileos le recibieron, habiendo visto todas las cosas [milagros] que había hecho en Jerusalén, en la fiesta; porque también ellos habían ido a la fiesta" (Jn 4:45).

4. Verifica El Respaldo De Dios Sobre Su Ministerio
"Testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad" (He 2:4).

B. LOS RESULTADOS MILAGROSOS EN LA SALVACIÓN DE LOS INCRÉDULOS
1. Pedro Sana Un Cojo (Hch 3:1-11)

A medida que Pedro y Juan iban para el templo a orar, Pedro fue impulsado por Espíritu para sanar a un cojo. Este evento atrajo personas a escuchar la predicación del Apóstol (v 12-26), y finalmente, muchos recibieron al Señor.

"...muchos de los que habían oído la palabra, creyeron; y el número de los varones era como cinco mil" (Hch 4:4).

2. El Apóstol Ora Por Poder (Hch 4:29-31)
Una vez que probaron las maravillas sobrenaturales, los apóstoles oraron para predicar la Palabra osadamente y para realizar más señales y maravillas.

"Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra, mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús. Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios" (Hch 4:29-31).

3. Los Apóstoles Ejecutan Señales Y Maravillas (Hch 5:12-16)
"... y hacían muchas señales y prodigios en el pueblo" (v 12).

"... y los que creían en el Señor aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres" (v 14).

4. Felipe Ejecuta Milagros (Hch 8:5-8)
Versículo 6: "y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía".

5. Pedro Sana A Eneas (Hch 9:32-35)
Eneas había estado paralítico por ocho años, y después que Pedro le sanó, muchos creyeron en Cristo.

"Y le vieron todos los que habitaban en Lida y en Sarón, los cuales se convirtieron al Señor" (v 35).

6. Pedro Resucita A Dorcas De Los Muertos (Hch 9:36-42)
Una mujer cristiana llamada Dorcas fue levantada de los muertos en la ciudad de Jope y muchos creyeron en Jesús.

"...Esto fue notorio en toda Jope, y muchos creyeron en el Señor" (v 42).

7. Elimas El Mago Quedó Ciego (Hch 13:6-12)
El Espíritu otorgó los Dones del Espíritu a Pablo (Palabra de Sabiduría o Ciencia y Palabra de Conocimiento o Discernimiento), lo cual, ayudó a que el procónsul fuera salvo.

"Entonces el procónsul, viendo lo que había sucedido, creyó, maravillado de la doctrina del Señor" (V 12).

C. LAS SEÑALES Y MARAVILLAS NO GARANTIZAN LA PERMANENCIA DEL FRUTO
No hay garantías de que alguien siga a Jesús aun después de que haya experimentado personalmente Su poder milagroso.

Jesús se movía poderosamente con señales y maravillas, pero confesó su desilusión respecto a que la mayoría de las personas que lo seguían, lo hacían por razones equivocadas.

Estaban más interesados en comer de los panes y los peces, que en hacer de Jesús el Señor de sus vidas. (Jn 6:26).

Recuerde, fuera de las decenas de miles de personas que contemplaron a Jesús realizar milagros, prácticamente ninguno le acompañó durante las horas amargas de la crucifixión. Aun en Pentecostés, solamente un remanente de 120 discípulos (Hch 1:15) se congregó a orar, aunque 500 habían visto personalmente al Cristo resucitado (1 Co 15:6).

1. Solamente Uno Creyó (Lc 17:12-19)
Jesús se fue a una aldea y sanó a 10 leprosos, pero solamente uno de ellos regresó a expresarle las gracias y a glorificar a Dios. Aunque sus vidas habían sido milagrosamente tocadas por Dios, 90% de ellos se iban por sus caminos, indispuestos a rendir sus corazones para seguir al Hijo de Dios.

2. Algunos Creyeron, Otros No Creyeron (Hch 14:1-7)
Pablo y los otros discípulos continuaron predicando osadamente, y Dios confirmaba sus palabras con señales y maravillas.

"Por tanto, se detuvieron allí mucho tiempo, hablando con denuedo, confiados en el Señor, el cual daba testimonio a la palabra de su gracia, concediendo que se hiciesen por las manos de ellos señales y prodigios" (v 3).

Aun con las señales y maravillas, algunos creyeron y otros no.

"Y la gente de la ciudad estaba dividida: unos estaban con los judíos, y otros con los apóstoles" (v 4).

El pueblo quería apedrearlos: "...los judíos y los gentiles, juntamente con sus gobernantes, se lanzaron a afrentarlos y apedrearlos" (v 5).

"Habiéndolo sabido, huyeron a Listra y Derbe, ciudades de Licaonia, y a toda la región circunvecina, y allí predicaban el evangelio" (vs 6, 7).

Los discípulos fueron "guiados por el Espíritu" (después de casi ser apedreados) para que se fueran de aquel lugar particular y predicaran en otros lugares.

"Aconteció en Iconio que entraron juntos en la sinagoga de los judíos, y hablaron de tal manera que creyó una gran multitud de judíos, y asimismo de griegos" (14:1).

Pablo y otros salieron a predicar el evangelio y muchas personas creyeron a la Palabra.

"Mas los judíos que no creían excitaron y corrompieron los ánimos de los gentiles contra los hermanos" (v 2).

Los incrédulos provocaron al pueblo para que se opusieran a ellos.

 

D. LAS SEÑALES Y MILAGROS COMPRUEBAN LA PALABRA DE DIOS
1. Una Historia De La Vida Real

La historia que sigue, ilustra lo que sucedió en la vida de un joven misionero-evangelista en búsqueda de la efectividad en las "señales que han de seguir en el evangelismo".

a. Fracaso En India. Hace muchos años, un joven misionero cristiano y su esposa salieron para la India. Ellos no entendían el mensaje de las Escrituras citadas anteriormente. No entendían los milagros por la fe. Dirigieron varias almas a Cristo, pero fueron un fracaso en general.

Cuando predicaron a Jesucristo, los hindúes le aceptaron amablemente en teoría como otro dios agregado a sus varios millones de otros dioses, pero ningún cambio fue visto en sus vidas.

Los musulmanes argumentaban: "¿Cómo sabe usted que Jesucristo es el hijo de Dios o que Dios le levantó de los muertos?" Ellos sostenían que: "Él fue un buen hombre, pero no el Hijo de Dios, y ciertamente no resucitó de los muertos".

Ellos afirmaban que el Corán es la Palabra de Dios y que Mahoma fue el profeta de Dios.

Esta pareja joven declaró que la Biblia es la Palabra de Dios y que Jesucristo era Su Hijo. "Compruébelo", decían los Musulmanes. "Lo probaremos. Examinen estos versículos; observen lo que dicen". Comenzaron a leer la Biblia a los musulmanes.

"¡Oh, no!", replicaron ellos; "esa no es la Palabra de Dios. Eso no prueba nada. Nuestro Corán es la palabra de Dios".

¿La BIBLIA? o ¿el CORÁN? ¿Cuál es la palabra de Dios? ¿Cómo podían probarles que la Biblia era la Palabra de Dios? No podrían sin la manifestación de milagros.

Así que, ansiaban que ocurriera una experiencia como de las que leemos en la Biblia. "Y con gran poder los apóstoles daban testimonio [maturion = algo evidente, una prueba] de la resurrección del Señor Jesús" (Hch 4:33).

Ellos regresaron a su país natal, enfermos, desanimados y quebrantados en el espíritu. A pesar de todo eso, no se rindieron. Se pusieron a ayunar y oraron por la salvación de las masas que no han tenido el privilegio de escuchar el evangelio. ¿Cuál fue la respuesta?

b. Una Visión De Jesús. El desanimado misionero cuenta su propia historia: Una mañana a las seis de la madrugada, fui despertado y vi a Jesucristo de pie en nuestro cuarto. Al contemplarlo, quedé como muerto. No podía mover ni un dedo, ni de mis manos, ni de mis pies. Agua comenzó a correr de mis ojos, aunque no estaba consciente de si era llanto.


No sé cuanto tiempo resistí Su mirada penetrante, antes que desapareciera, ni tampoco cuanto tiempo pasó hasta que pude moverme de la cama. Me moví como pude hasta el piso con el rostro hacia abajo y permanecí postrado ante Él hasta la tarde.

Cuando caminé fuera del cuarto ese día, fui un hombre nuevo. ¡Había conocido a Jesús! Él no era meramente una religión. Estaba vivo y era un personaje real. ¡Le vi! Lo hice Señor de mi vida.

Desde ese día, lo que la gente diga o piense, no es lo que importa. Descubrí al Cristo viviente y lo hice Señor de mi vida.

Después de esa experiencia, un hombre de Dios vino a nuestra ciudad predicando y ministrando a los enfermos. Nosotros presenciamos cientos de conversiones y de milagros de sanidades, fui abrumado por lo que vi.

Parecían como 10 mil voces arremolinadas sobre mi cabeza diciendo: "Usted puede hacer eso. Eso fue lo que Jesús hizo. Eso fue lo que Pedro y Pablo hicieron. Eso comprueba que los métodos bíblicos son para hoy. Usted puede hacerlo".

Sabía que podía hacerlo. En otras palabras, sabía que Cristo podía hacerlo en y a través de mí. Sabía que Él nunca cambia.

c. Cruzadas De Evangelismo De Las Masas:
1) El Caribe.
Así que, nos fuimos tras los inconversos. Volamos a Jamaica. En trece semanas, más de 9 mil almas aceptaron a Cristo; 90 ciegos fueron sanados; más de 100 sordomudos recibieron sanidad. Cientos de otros milagros tomaron lugar como "...ayudándoles el Señor y confirmando la Palabra con las señales que la seguían" (Mr 16:20).

Luego, salimos para Puerto Rico. Las cruzadas fueron aun mayores. ¡Fueron masivas! Nuestro mensaje fue simple. La gente caía a la realidad. Ellos creyeron "...porque veían las señales que hacía en los enfermos" (Jn 6:2).

Después viajamos a Haití. Sucedió lo mismo en este país. Las multitudes eran demasiado inmensas para acomodarlas en algún edificio; se extendían por todas las carreteras y avenidas.

El siguiente país visitado fue Cuba. En este tiempo, comenzó a verse como algo más que una visitación espiritual espontánea en unos cuantos países, comenzó a ser como un patrón.

Tales cruzadas habían sido anunciadas a través de todo el mundo.

Pero la tradición es fuerte en la iglesia. Ministros con muy buenos testimonios comenzaron a prepararnos y a consolarnos para el fracaso inevitable. Se nos dijo que de seguro no podíamos esperar que todas esas victorias espirituales fueran a obtenerse en todos los lugares.

Algunos nos aconsejaron que de tiempo en tiempo, Dios preordena esos grandes eventos, pero que no podían ser un patrón.

Se nos dijo que estuviéramos preparados para derrotas así también como para triunfos, que vendrían porque Dios obra de esa manera, a fin de que no vayamos a llenarnos de arrogancia.

Todo esto sonaba tradicional para nosotros y no aceptamos sus palabras. Estábamos convencidos de que la Gran Comisión que Jesús dio era para "todas las naciones, y para toda criatura". Él prometió que estas señales seguirían a "los que creyeran", y nunca mencionó una excepción "hasta el fin del mundo".

Creíamos que cualquier persona, en cualquier nación en el mundo entero, creería cuando viera los milagros. Parecía lógico para nosotros que si predicamos el evangelio, Cristo lo confirmaría con milagros. Nosotros nos paramos firmes sobre este hecho.

No estábamos preocupados por el fracaso entonces, y todavía no lo estamos. Creemos en el éxito. Cristo nunca fracasó. Su Palabra nunca falla. El evangelio nunca falla.
Cuando llegamos a Cuba, los líderes espirituales nos aconsejaron concerniente a la sabiduría del equilibrio y paciencia, que no deberíamos esperar una gran cruzada evangelística en Cuba, como la que habíamos experimentado en Jamaica y en Puerto Rico. Su lógica afirmaba que ya "Jamaica era tradicionalmente cristiana. Por supuesto que Puerto Rico había sido influenciado tanto por los Estados Unidos que la oposición religiosa no era un factor en su territorio".

"Pero acá en Cuba", dijeron ellos, "las personas son radicales en su tradición religiosa cristiana. Puede que acá no tengan el mismo éxito".

A pesar de todos aquellos avisos, resultó que las personas son exactamente las mismas cuando el evangelio del Reino de Dios es predicado.

Una procesión organizada por cien líderes cristianos de la iglesia tradicional, marchó por las calles para avisar al público contra el concurrir a nuestra cruzada masiva; no obstante, decenas de miles concurrieron y miles se entregaron al Señor; cada cruzada conducida en cada una de las ciudades de Cuba tuvo gran éxito.

2) Venezuela. Después salimos hacia Venezuela. Todavía recuerdo el consejo que recibimos allá: "Oh, es diferente aquí. En Cuba y Puerto Rico, la oposición religiosa no es tan grande porque las gentes son influenciadas por los Estados Unidos; aquí están en el continente de América del Sur. Ustedes podrían ser apedreados hasta la muerte por la gente de la iglesia tradicional".

Venezuela fue exactamente como Cuba. Multitudes de personas creyeron. Miles fueron salvas. No hubo diferencia alguna.

3) Japón. Luego, viajamos hacia Japón. Cuando supieron que íbamos en camino, nos escribieron muchas cartas deprisa diciéndonos: "No vengan acá. Japón es muy difícil. Los milagros no son para esta tierra. Japón procura solamente el conocimiento académico. Ellos miran a sus antepasados como su recurso o fuente espiritual. Demasiadas de sus religiones tienen cultos de sanidad. Nosotros los cristianos no queremos que nuestra religión sea identificada con esos sanadores. Además, los milagros nunca convencerán a los japoneses de que Cristo es el Hijo de Dios".

Otros dijeron: "Japón es budista y sintoísta (especie de culto de los antepasados). Usted no está acostumbrado a predicarles. Las personas en el hemisferio occidental son fáciles de alcanzar. Ya ellos creen en la Biblia. Ellos creen que Jesús es el Hijo de Dios, que su sangre fue derramada por nuestros pecados, pero los japoneses jamás creerán tal cosa. No tendrán el mismo éxito acá. Estas personas no son emocionales. De seguro que no responderán".

El patrón del éxito en nuestras cruzadas parecía amenazar el mismo fundamento de las tradiciones de la iglesia en Japón, la cual, demostró ser muy inefectiva.

En ese tiempo, era algo poco común el ir a una nación a predicar al aire libre en los lugares públicos, y cosechar miles de almas repetidas veces. Los tradicionalistas decían que tenía que ser emocionalismo. Los conversos de ese nuevo evangelismo de masas no durarían.

Los misioneros y líderes de iglesias en el último siglo (1800), nunca lo hicieron de esa manera. Ellos trabajaron pacientemente durante años a fin de conseguir unos cuantos conversos, pero los tales, eran sólidos y genuinos en sus creencias. Así que, muchos pensaron que el evangelismo de masas era algo superficial y que no soportaría la prueba del tiempo.

Un pastor en India me dijo: "He ministrado aquí durante cinco años y nunca he ganado un alma para Cristo. Ese es el estilo de vida en la India. Hay que tener mucha paciencia".

Un patrón revolucionario parecía estar tomando forma. Instintivamente, las mentes tradicionales rechazan cualquier cosa nueva que amenace con reemplazar las normas y posiciones instituidas y aceptadas de la Iglesia.

Es evidente que Dios quería mostrar a Su pueblo en todas partes, que no hay excepciones en el evangelismo. Jesús quería que todos supieran que Su Gran Comisión demostraría ser efectiva en todas las partes donde el evangelio fuera proclamado con fe viva y acciones obedientes.

No todos los líderes de la Iglesia en Japón fueron pesimistas y negativos. Algunos escribieron: "Vengan por aquí y ayúdenos. Los conceptos teológicos modernos acerca de Cristo, nunca pueden salvar a los japoneses. ¡Ellos necesitan ver milagros!".

Todavía recuerdo la lógica de un pastor bautista que escribió: "Japón está lleno de falsos cultos de sanidades. Los japoneses tienen que ver lo que es real. Nuestras iglesias modernas carecen del poder de hacer milagros. Vengan y ayúdenos. Ustedes tienen lo que necesitamos para ganar esta vasta nación de personas".

Nosotros aceptamos el reto y Japón demostró ser exactamente como Jamaica, Cuba y Venezuela. Cuando ellos vieron los milagros, los japoneses gritaron, lloraron y se arrepintieron con más emoción que la jamás vista en todos los lugares ya visitados.

Fuimos al corazón histórico y religioso de Japón, Kyoto. Allá, en un extenso campo cerca del área del pueblo, miles escucharon el evangelio. Un promedio de 44 sordomudos reclamó la sanidad en esa primera cruzada. Muchos grandes milagros fueron obrados por el poder de Dios.

Aquellos sintoístas y budistas actuaron exactamente del mismo modo que los jamaiquinos y cubanos. Miles creyeron en Cristo. Los japoneses respondieron como las demás naciones que visitamos anteriormente.

4) Tailandia. Fuimos a Tailandia, la monarquía budista fuerte del Sureste de Asia. Alguien dijo: "Esta no será como Japón. Los budistas japoneses han sido influenciados por la ocupación posterior a la guerra. Los japoneses son sensibles ante la influencia de los americanos, pero acá en Tailandia tenemos a los budistas de la vieja guardia. Ellos nunca han sido gobernados por un poder extranjero; de seguro que no prestarán atención a los extranjeros".

Cuando ministramos por primera vez en Tailandia, había menos de una docena de personas en todo el país que habían recibido un bautismo apostólico en el Espíritu Santo. Aun esos líderes bautizados en el Espíritu, no eran entusiastas tocante a la proclamación del evangelio en los lugares públicos. Eso era una violación a la cultura tailandesa.

Un método como ese parecería demasiado agresivo para cualquier comunidad en Tailandia. Ellos son una comunidad de personas muy serena y sensible. Cualquier método o acercamiento a ellos, deberá estar en armonía con su equilibrio tradicional.

No hay necesidad de decir que cuando los habitantes de Tailandia vieron los milagros: los ciegos viendo, los paralíticos caminando, los leprosos limpios y los sordos oyendo, su reacción no fue diferente a la de los japoneses, los venezolanos, los cubanos, los portorriqueños o la de los jamaiquinos. Ellos recibieron al Cristo viviente y comenzaron a seguirle con gran entusiasmo.

Hoy, hay miles de cristianos llenos del Espíritu a través de toda Tailandia. Muchos ministros ganadores de almas han florecido en su territorio, como edificadores de iglesias grandes y fuertes.

5) Indonesia. Cuando ministramos por primera vez en Java, Indonesia, el 95% de la población era musulmana. En nuestro viaje alrededor del mundo, habíamos escuchado cuán difícil eran los musulmanes de alcanzar. Ellos no creen que Jesús es el Hijo de Dios o que Dios le levantó de los muertos.

Nosotros recordamos cuán inútiles nos sentimos para convencer a los habitantes de la India. Sin embargo, cuando llegamos a la ciudad capital de Java, las cosas eran diferentes. Sabíamos cómo teníamos que creer en milagros.

La primera noche que prediqué a la multitud, efectué algo poco usual al final del mensaje.

Les dije que no esperaba que aceptaran a Jesucristo a menos que Él les demostrara que estaba vivo por medio de la realización de milagros. Expresé mis sentimientos respecto a que un Cristo muerto no podría hacerles ningún bien.

Enfaticé el hecho de que Jesucristo fue confirmado como el Hijo de Dios por medio de los milagros que realizó 2 mil años antes, y que si Él estaba vivo hoy, entonces, Dios confirmaría tal hecho mediante la operación de milagros y maravillas en su presencia.

Ellos conocían acerca del Jesús histórico. Habían escuchado que fue un hombre bueno, y profeta de obrar sanidades y milagros. Ellos sabían que había sido crucificado, y estaban convencidos de que la enseñanza cristiana de Su resurrección fue falsa.

Sólo hay un mensaje para los musulmanes: Si Jesucristo está vivo, deje que Él haga los milagros que hizo antes de que fuera crucificado. Si está muerto, no los podrá realizar. Si resucitó, de seguro que los hará.

Llamé a los sordos y les dije que iba a orar en el nombre de Jesús. Si Cristo está muerto, su nombre no tiene ningún poder. Si está vivo, entonces, hará las mismas obras que hizo antes de morir sobre la cruz.

El primer hombre que pasó fue un sacerdote musulmán de aproximadamente 55 años de edad; vino usando su Fez (especie de gorro de lana usado en el oriente) color negro, indicando que había sido peregrino a la ciudad musulmana reverenciada: La Meca, en Arabia. Nació totalmente sordo de uno de sus oídos y nunca había escuchado ni un sonido por él.

Le testifiqué acerca de Jesucristo, luego, le dije como iba a orar. Le expliqué que Dios nos estaba contemplando desde el cielo. Le testifiqué que Dios había levantado a Su Hijo de los muertos, y que Él quería que todos los pueblos del mundo supieran que Jesús estaba vivo, y que demostraría la verdad de Su resurrección por medio de realizar un milagro en él.

Después le dije a la audiencia: "Si este hombre no oye después de que haya orado por él en Su nombre, pueden catalogarme como un predicador falso y seguir creyendo que Jesús está muerto. Pero si su oído está restaurado, entonces, quedará comprobado que Cristo resucitó, pues un Cristo muerto no puede realizar tal milagro".

Le miré y le dije: "Para que sea conocido que Jesucristo es el Hijo de Dios, que Dios le levantó de los muertos, que solo a través de Él y la sangre que derramó, podemos recibir salvación y vida eterna, que sea hoy conocido en conformidad con la Escritura que la oración de fe sanará al enfermo, y que su oído una vez sordo, quedará sano en el Nombre de Jesucristo. ¡Amén!".

Toda la audiencia suspiró cuando el sacerdote musulmán testificó que podía escuchar cada susurro y hasta el tic tac de un reloj.

Miles levantaron sus manos esa noche indicando su deseo de aceptar a Cristo como su Salvador. Cuán diferente fue esto del bochorno que sufrimos al tratar de convencer a los musulmanes en la India siete años antes.

Los musulmanes fueron exactamente como los japoneses. Cuando vieron la prueba de las buenas nuevas, de que Jesucristo estaba vivo, entonces, creyeron.

El cristiano sin milagros no puede demostrar que Jesús está vivo. Deje a un lado los milagros del cristianismo y todo lo que le queda es otra religión muerta.

Los musulmanes o mahometanos saben que su profeta Mahoma está muerto, pero nosotros creemos que Cristo nuestro Salvador vive. Cuando eso es probado con milagros, sus seguidores abandonan al profeta muerto para seguir a Aquél que vive para siempre. Sin milagros, no hay prueba.

Esta es la razón por la cual Jesús comisionó a todo creyente a predicar por todo el mundo, prometiendo que señales sobrenaturales seguirían: "en todas las naciones... hasta el fin del mundo". Él sabía que siempre se necesitarían milagros para convencer al mundo de que Jesús está vivo.
Cuando estuvimos en la India como jóvenes misioneros, los musulmanes nos retaron: "pruébenos que su Cristo vive".

Nos sentíamos inútiles y avergonzados. Teníamos que salir de la India o aceptar la posición de los que creían la "fidelidad y paciencia sin resultados" era una virtud. No podíamos aceptar tal "status quo" (posición relativa o manera de ser).

Pero en Indonesia, la cosa fue muy diferente.

Una noche en aquella gran campaña, un joven sacerdote musulmán, un verdadero fanático, comenzó a subir los escalones hacia la plataforma con enojo, con el propósito de interrumpir mi predicación. Daisy, mi esposa, lo vio venir y lo interceptó cerca de la escalera.

Él dijo: "Ese hombre es falso. Jesús está muerto, Él no es el Hijo de Dios. Permítame hablar a la audiencia acerca de Mahoma, el verdadero profeta de Dios".

Mi esposa trató de razonar con él, pero estaba demasiado emocional.

Finalmente, ella dijo: "Escuche, soy cristiana y esto es lo que voy a hacer. Interrumpiré a mi esposo con una sola condición: Usted y yo iremos juntos hasta el micrófono. No discutiremos. Demostraremos qué profeta es el verdadero y quién está vivo por medio de llamar a alguien que esté completamente ciego a subir a la plataforma".

"Usted ora por el ciego en el nombre de su profeta Mahoma ante toda la audiencia. Si él recibe la vista, nosotros creeremos en su profeta".

"Si no hay milagro alguno, entonces, yo oraré por el ciego en el nombre de Jesús. Si él recibe la vista, entonces, usted y su pueblo sabrán que lo que dice la Biblia acerca de Cristo, es cierto: que Él es el Hijo de Dios y que Dios le levantó de los muertos para ser el Salvador del mundo".

El joven sacerdote musulmán rehusó el reto de mi esposa. Dio media vuelta y se marchó furioso. Esto fue lo que no pudimos hacer en la India como jóvenes misioneros.

6) Parte Norte De La India. Finalmente, experimentamos el gozo de regresar al Norte de la India unos catorce años más tarde, a la misma ciudad donde habíamos fracasado tan miserablemente. Volvimos a la ciudad universitaria del Lucknow, donde no habíamos podido demostrar a los hindúes y musulmanes que Jesucristo es el Hijo viviente y resucitado de Dios, el Salvador del mundo.

En esta ocasión, hubo una gran diferencia: de 20 mil a 40 mil personas concurrieron a los terrenos del gran estadio.

Predicamos que "Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre" (He 13:8). Luego, oramos. Los sordos escucharon; los cojos anduvieron; los ciegos vieron; los leprosos fueron limpiados; y miles aceptaron a Cristo.

Jesús se estaba mostrando a Sí Mismo a la India a través de nosotros. Nuestra búsqueda de la verdad había tenido buenos dividendos. Fue de esa manera que Cristo quiso que el evangelismo mundial fuera llevado a cabo.

"Cristo se presentó vivo con muchas pruebas indubitables" (Hch 1:3).

Un joven hindú, estudiante de la universidad, se puso de pie ante toda la multitud y comenzó a ridiculizar todas las cosas. Cuando oramos, Jesucristo se le apareció de repente vestido de púrpura. Él abrió Sus manos y le mostró sus cicatrices de los clavos diciéndole:

"He aquí mis manos, yo soy Jesús".
El joven cayó a tierra, llorando, temblando y arrepentido de sus pecados. Luego, pasó corriendo hacia uno de los micrófonos y con lágrimas bañado su rostro, relató lo que había visto urgiendo a su pueblo a creer en Jesús.

¡Cuán diferente había sido esta vez, de lo que había sido catorce años antes en nuestra cruzada! Con la demostración de milagros, la India había sido exactamente igual a las demás naciones.

7) África. El siguiente continente fue África, donde demostramos también que las personas son las mismas donde quiera.

Durante treinta años un pordiosero musulmán se había arrastrado por el suelo en África, paralizado por la polio. Él se arrastró a sí mismo como pudo hasta entrar al auditorio donde conducíamos la cruzada. Escuchó el evangelio y a medida que creía en Jesucristo, recibió la sanidad instantáneamente. Caminó a empujones entre la multitud y subió a la plataforma para mostrarse a sí mismo y a la multitud en cuanto al milagro que había recibido.

Mientras permanecía sobre la plataforma derramando lágrimas, exclamó: "Jesucristo tiene que estar vivo, de otra manera, ¿Cómo podría haberme sanado? Mahoma está muerto, pero Jesús vive. Mírenme. Ustedes me conocen. He sido limosnero en vuestras calles. Pero ahora puedo caminar. ¡Miren! ¡Jesús vive!".

¿Qué sermón mayor que ese podría ser predicado? Era exactamente como si el libro de los Hechos pudiera ser representado otra vez en nuestra época.

Hemos visto que los habitantes alrededor del mundo quieren a Cristo. Ellos buscan la realidad y la creen cuando reciben la prueba de que Jesús está vivo y es real.

Dios creó a los seres humanos iguales. Todos han sido formados para que sirvan a Dios. Instintivamente le buscan. Esa es la razón por la cual cada tribu sin evangelizar, practica alguna clase de religión ritual en busca de Dios.

El evangelio, en términos simples y directos - no explicado, mas proclamado - "...es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree" (Ro 1:16).

Las personas quieren el evangelio. Nuestra tarea es predicarlo, testificarlo, contarlo, confesarlo por todas partes a las multitudes o a las personas individuales, en los lugares públicos o en los hogares privados. Ellas desean lo que nosotros tenemos. Es por eso que somos ganadores de almas, por las cosas que hemos visto y oído.


El Cristiano Verdadero: Cómo Ser Salvo

Introducción

Como podemos ver, solamente hay dos clases de predicadores u obreros cristianos: los negativos y los positivos, los que dudan y los que creen.

Algunos piensan que si predican en las calles nadie les escuchará, y que los transeúntes se burlarán de ellos; que cualquier literatura que distribuyan, será arrojada a tierra y pisoteada; que les cerrarán las puertas en la cara. Esa es una actitud negativa en comparación con una oportunidad muy positiva.

Nosotros creemos que cuando predicamos en las calles, las multitudes se congregarán a nuestro alrededor, esforzándose en escuchar nuestro mensaje; que los transeúntes se deleitarán en ver un cristiano testificando en público.

Nosotros creemos que cuando distribuimos literatura evangélica, será recibida con ardor, atesorada y leída.

Creemos que cuando tocamos a las puertas, encontraremos familias que nos darán la bienvenida, enfermos que necesitan sanidad, problemas que necesitan soluciones, corazones y oídos atentos al consejo y solícitos de las oraciones de un cristiano realmente dedicado y con una fe viva. Este es el enfoque positivo, y la verdad es que tiene buenos resultados.

Somos ganadores de almas y hemos comprobado alrededor del mundo, en cada circunstancia concebible, que las personas quieren a Cristo, pero están muy poco interesadas en otra religión. Ellos anhelan buscar a Dios para la salvación y para la vida eterna; no obstante, desprecian las normas religiosas sin vida.

Saben que son creados a imagen y semejanza de Dios, desean caminar con Él y nunca están satisfechos hasta que no encuentran a Jesucristo, quien es el Camino, la Verdad y la Vida (Jn 14:6).

Con un promedio de 60 millones de personas sin alcanzar y agregadas a nuestra generación cada año: almas buscando la luz y la vida, nuestra prioridad es testificar, predicar el evangelio, producir herramientas que ganen almas para Cristo. Esa es nuestra prioridad, hasta que Cristo regrese. Esta es la séptima razón por la cual somos ganadores de almas.

Siéntase libre para reimprimir lo siguiente y utilizarlo en ganar almas. Esta sección es especialmente preparada para los siguientes grupos de personas:

• Para los que no están seguros de su propia salvación, o de los que no han nacido de nuevo; o
• Para los que no saben si son cristianos genuinos; o
• Para los que simplemente han aceptado una religión, se han unido a una iglesia y, mentalmente, han aceptado la Biblia sin experimentar el nuevo nacimiento.
• Sobre todo, presento este capítulo a usted que no es salvo o convertido y lo sabe.

La Biblia dice que podemos "... conocer que hemos pasado de muerte a vida" (1 Jn 3:14). Lo siguiente le ayudará a conocer, por sobre cualquier duda, que ha experimentado este milagro interno de la nueva vida en Cristo. De seguro que tomará lugar en usted mientras lee esto con reverencia y una fe simple.

Si ya es cristiano, entregado a la tarea de ganar almas, esta sección puede servir como guía para ayudarle a mostrar a otros cómo experimentar el milagro del nuevo nacimiento.

A. ¿QUÉ SIGNIFICA SER SALVO?
Quiero decirle el cómo puede ser salvo del Infierno, salvo de sus pecados, salvo de la muerte, salvo de las enfermedades y salvo del mal. La Biblia dice:

"Palabra fiel y digna... que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores..." (1 Ti 1:15).
Volvemos a leer: "Porque no envió Dios a su Hijo al mundo, para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él" (Jn 3:17).

Pedro dijo: "Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo" (Hch 2:21).

Usted puede ser salvo hoy. Esto es lo que usted necesita: Ser salvo, conocer a Jesucristo como su Salvador personal.

Pero, ¿qué significa ser salvo?

1. Ser Nacido De Arriba
Ser salvo significa nacer de arriba (el nuevo nacimiento del Espíritu), venir a ser un hijo de Dios.

Jesús dijo: "Os es necesario nacer de nuevo" (Jn 3:7). Esto significa que tenemos que experimentar un nacimiento celestial o espiritual, lo opuesto a su nacimiento natural o terrenal. Este es el nacimiento milagroso.

Cuando usted lo invita, Cristo entra a vivir con usted en su corazón. Él le hace una nueva criatura cuando viene a morar en su vida. Esto no es como aceptar una religión más, sino la aceptación de Cristo como Salvador personal. Él es una persona, no un filósofo. Es real, no algo teórico.

Cuando usted se casa, acepta a su esposo o esposa en su vida. Usted no acepta la "religión matrimonial", sino que recibe a otra persona: su compañero (a).

Cuando usted es salvo por medio de recibir a Cristo, no obtiene la religión cristiana. Usted recibe una persona, al Señor Jesús. Mi conversión fue una experiencia tan definida como lo fue mi matrimonio. En ambas ocasiones, recibí a otra persona en mi vida.

La Biblia dice de Jesucristo: "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios" (Jn 1:12).

¡Qué maravilloso poder recibir el nuevo nacimiento y formar parte de la familia real de Dios! Usted nació una vez el nacimiento físico en el pecado, un hijo de pecado, un sirviente del diablo. Ahora Cristo dice: "Os es necesario nacer de nuevo" (Jn 3:7). Es necesario convertirse, ser salvo, transformado y hecho una nueva criatura.

2. Los Pecados Son Perdonados
Ser salvo significa que sus pecados ya fueron perdonados.

La Biblia dice: "El perdona todas tus iniquidades" (Sal 103:3).

El ángel dijo: "Y llamarás su nombre JESÚS: porque Él salvará a su pueblo del pecado" (Mt 1:21).

Dios declara: "Yo soy el que guardo tus rebeliones" (Is 43:25). "Y nunca mas me acordaré de sus pecados y transgresiones" (Hch 10:17).

"Cuanto está lejos el oriente del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones" (Sal 103:12).

3. Recibimos Vida Nueva
Ser salvo significa recibir una familia y descendencia espiritual nueva.

Pablo dice: "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; Las cosas viejas pasaron; He aquí todas son hechas nuevas" (2 Co 5:17).

Eso es exactamente lo que sucede cuando Cristo le salva. Una conversión toma lugar y los antiguos deseos, hábitos y enfermedades pasan. Todas las cosas son hechas nuevas; usted recibe una vida nueva, una nueva naturaleza, una salud nueva, nuevos deseos, nuevas ambiciones, y una nueva vida en Cristo.

Él dijo: "He venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia" (Jn 10:10).

4. Recibimos Paz
Ser salvo significa recibir paz. Jesús dijo: "La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da" (Juan 14:27). También declaró: "Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz" (Jn 16:33). La paz real viene únicamente con el perdón y salvación de Cristo. Mientras esté en pecado, nunca tendrá paz en su alma. La Biblia dice: "No hay paz, dijo mi Dios, para los impíos" (Is 57:21).

a. Dos Clases De Paz
1) La Paz De Dios.
La paz DE Dios es esa sensación de seguridad, de quietud y de que todo está bien. Usted sabe que Dios está en control y no siente temor. ¡Ese es el maravilloso estado de paz!

"Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús" (Fil 4:7). "Mas el reino de Dios es... justicia, y paz, y gozo en el Espíritu Santo" (Ro 14:17).

2) Paz Con Dios. La paz CON Dios es bastante diferente. "Justificados pues por la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo" (Ro 5:1).

Como pecadores, éramos enemigos de Dios viviendo en rebelión contra Su voluntad y propósitos. Estábamos en guerra contra Él. "...siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo..." (Ro 5:10). "Y a vosotros también, que erais... enemigos... haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado" (Col 1:21).

Cristo hizo la paz por nosotros con Dios. Él hizo lo que era necesario para reconciliarnos con Dios y hacernos amigos. Cuando somos salvos, recibimos la paz DE Dios como resultado de tener paz CON Dios. "Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno..." (Ef 2:14).

5. Comunión (Confraternidad) Con Dios
Ser salvo significa tener comunión (confraternidad, amistad, correspondencia, camaradería) con Dios.

Usted fue creado a semejanza de Dios; así que, puede caminar y platicar con Él. Sin embargo, sus pecados lo separaban de Él. En tal estado, en lugar de tener amistad con el Padre, usted le temía. El pensamiento de afrontarle algún día, le causaba terror. Sus pecados le condenaban y creaban en su vida la sensación de culpabilidad ante el Creador.

Únicamente Cristo puede salvarle de sus pecados. Él limpiará cada mancha que tenga y le volverá a traer con un registro completamente limpio, como si nunca hubiera pecado.

Entonces, podría decir como el Apóstol Juan: "...nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo" (1 Jn 1:3). El ser "...amigo... más unido que un hermano" (Pr 18:24).

Ninguna persona fue creada para vivir una vida de pecado y enfermedades, fuimos creados para andar con Dios. Pero el pecado nos separó del Creador.

"Pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír" (Is 59:2).

Pero:"Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados" (Mt 26:28).

"Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad" (1 Jn 1:9).

B. USTED PUEDE SABER QUE ES SALVO
Juan dijo: "Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida..." (1 Jn 3:14). Hay muchas cosas en este mundo que tal vez usted nunca sepa, pero de seguro que puede saber que posee la vida de Cristo en su ser. Puede saber que ha sido salvo, que ha nacido de nuevo.

El decir: "No estoy seguro si soy salvo", es cuando un marido o mujer declara: "No estoy segura si soy casada".

El decir: "Creo que soy salvo; trato de estarlo, pero no estoy seguro al respecto" Es como decir: "Creo que estoy casado; trato de estarlo, pero no estoy seguro al respecto".

Jesús dijo: "El que creyere [al evangelio] y fuere bautizado, será salvo" (Mr 16:16).

Pablo dijo: "Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo" (Ro 10:9).

Estas Escrituras prometen que usted: "Será salvo". Sígalas, haga lo que dicen, y tendrá la certeza de que ha recibido a Cristo, de que ha pasado de muerte a vida: de que es salvo. Esto no es aceptar una religión más: esto es un cristianismo vivo: la vida de Cristo.

1. ¿Qué Es Un Cristiano Real?
Según la Biblia, un cristiano real es una persona que:

a. Ha Reconocido El Pecado. Tal persona ha venido a Dios como un pecador perdido;

b. Ha Aceptado A Jesús. Por fe, ha aceptado al Señor Jesucristo como Salvador personal, y se ha abrazado a Él como Señor y Maestro;

c. Ha Confesado A Jesús. Ha confesado a Cristo como Señor ante el mundo;

d. Desea Agradar A Jesús. Está luchando por agradarle en todo, día por día.

C. LOS SIETE PASOS HACIA LA SALVACIÓN:
Si usted no está seguro de haber aceptado personalmente a Jesucristo en su corazón como Señor y Maestro, entonces, siga los siguientes siete pasos en oración:

1. Reconozca Que Es Un Pecador
"Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios" (Ro 3:23).

"Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos" (1 Jn 1:8).

2. Sienta Verdadero Pesar Y Arrepentimiento Por Sus Pecados
"Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador" (Lc 18:13).

"Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación" (2 Co 7:10).

3. Confiese Sus Pecados A Dios
"El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia" (Pr 28:13).

"Si confesamos nuestros pecados a él, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad" (1 Jn 1:9).

4. Abandone Sus Pecados
"Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar" (Is 55:7).

"El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia" (Pr 28:13).

5. Pida Perdón Por Sus Pecados
"Quien perdona todas tus iniquidades" (Sal 103:3).

"Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana" (Is 1:18).

6. Crea Que Dios Le Salva Por Su Gracia
Gracia significa favor inmerecido, favor que el hombre no se merece, recibiendo lo opuesto de lo que usted se merece.

"Porque por gracia [favor inmerecido] sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe" (Ef 2:8, 9).

7. Consagre Su Vida Entera A Cristo
"Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional" (Ro 12:1).

Luego, vaya y cuéntele a otros acerca de Cristo. "A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos" (Mt 10:32).

"Mas vosotros sois linaje escogido... para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable" (1 P 2:9).

D. ACEPTE A CRISTO AHORA MISMO
"Hoy es el día de salvación" (2 Co 6:2). No algún otro día, sino ahora mismo, ¡en este mismo día!

"He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación" (2 Co 6:2). ¡No algún otro tiempo, mas ahora mismo!

"Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar" (Is 55:6, 7).

Si todavía no ha aceptado al Señor Jesucristo como su Salvador personal, Él está esperando su oración. Así que, antes de que usted haga cualquier otra cosa, busque un lugar a solas con Dios donde no sea perturbado. Arrodíllese y lea u ore esta oración al Señor en voz alta:

1. La Oración Para Ser Salvo
Amado Padre Celestial, vengo ante Ti para recibir el don que has prometido en la Biblia, el don de la vida eterna. Reconozco que he pecado contra Ti, merezco morir por mis pecados porque Tú dijiste: "la paga del pecado es muerte".

Creo que en tu gran misericordia y amor por mí, Tu enviaste a tu Hijo Jesucristo para morir en la cruz, para sufrir el castigo de la muerte por mis pecados. Yo soy quien debería pagar la culpa por mis propios pecados, pero Jesús me amó tanto que pagó mi culpa, sufriendo hasta morir por mí en mi lugar.

Después de morir sobre la cruz por mis pecados, creo que resucitó de los muertos, para vivir para siempre como mi Salvador.

Siento gran pesar por mis pecados, los cuales, me han separado de tus bendiciones. Me vuelvo de todo corazón de mi estilo de vida pecaminoso para tornarme a Ti; te pido que me perdones de todos mis pecados.

Aquí mismo y ahora, doy la bienvenida a Jesucristo a mi corazón y le acepto como mi Salvador del pecado, del Infierno y del poder del diablo. Acepto a Cristo como Señor de mi vida. Ahora mismo dedico mi vida a Su servicio y agrado. Acepto el pacto (promesas) ofrecido por tu Hijo Jesucristo.

Ahora, Señor Jesús, quiero platicar contigo. Tú has dicho que: "...si voy a Ti, Tú me recibirás, que no me echarás fuera". Por lo tanto, yo vengo a Ti con todo mi corazón para buscar la salvación para confiar solamente en la sangre que Tú derramaste por mis pecados. Estoy seguro que Tu no me rechazarás, sino que me recibirás ahora mismo.

Tu has dicho: "Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo" (Ro 10:9).

Creo con todo mi corazón que Tú eres mi Señor y que te levantaste de los muertos. Te confieso aquí y ahora mismo como mi Maestro, Salvador y mi Señor. Te recibo ahora mismo en mi corazón por fe.

Debido a que Tú moriste por mí, sufriendo la condena que yo debí haber sufrido, estoy consciente de que mis pecados jamás pueden condenarme de nuevo. Tú pagaste el precio completo por mi redención.

Puesto que la Biblia dice: "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios" (Jn 1:12), creo que en estos momentos Tu me das poder para ser tu hijo.

Creo que Tú me perdonas ahora mismo. Tu preciosa sangre me lava de todos mis pecados. Tú fuiste herido por mis transgresiones y molido por mis iniquidades. El castigo que debo recibir fue puesto sobre Ti. Sé que he sido perdonado. Muchas gracias, Señor.

Desde ahora en adelante, leeré Tu Palabra y haré lo mejor que pueda para seguirte y agradarte en todo lo que piense y diga. Soy un cristiano real ahora, un representante de Jesucristo sobre la tierra. Ahora sé que soy salvo.

Como un acto de fe, registre su pacto con Jesús por medio de firmar su nombre al extremo del pacto que sigue.

2. Decisión Y Pacto
Hoy he leído el cristianismo real. He aprendido lo que significa ser salvo. He tomado sinceramente los siete pasos bosquejados aquí y he orado reverentemente la oración.

He recibido a Jesucristo en mi propia vida. Ahora soy una nueva criatura. Entrego mi vida para hacer lo mejor que pueda para agradar a Dios en todo lo que piense y haga. Con Su gracia y ayuda, compartiré a Jesucristo con los demás, dependiendo de Él para que me guarde, por Su gracia he hecho esta decisión hoy, en el Nombre de Jesús.

Firmado: . _______________________________ .

Fecha: . _________________________________.

 

Hay un tiempo, no sabemos cuándo;
Un lugar, no sabemos dónde;
El cual, marca el destino de los hombres
Para gloria y para desesperación.

Existe una línea invisible para nosotros,
La cual, cruza cada sendero,
Marca el lindero entre
La misericordia de Dios y su ira.

El pasar tal límite es morir,
Morir en secreto;
Esto no nubla al ojo luciente,
Ni palidece el fulgor de la salud.

La conciencia puede que todavía esté tranquila,
El espíritu liviano y alegre;
Y aquello que agrada todavía puede agradar
Y el cuidado puede ser alejado.

Pero en esa frente Dios ha puesto
Una marca indeleble;
Invisible para el hombre, quien todavía
Está ciego y en tinieblas.

Él siente que todo está bien
Y todo temor está calmado;
Él vive, él muere, él camina en el Infierno,
No sólo sentenciado, mas bien condenado.

O, ¿Dónde está esa línea misteriosa
Que puede por los hombres ser cruzada,
Más allá de la cual Dios mismo ha jurado
Que el que la cruce se perderá?

Una respuesta de los cielos repite,
"Vosotros que de Dios os apartáis.
Escuchad Su Voz HOY,
Arrepentios y no endurezcáis vuestros
corazones HOY".

 


Ideas Prácticas Para Ganar Almas

A. ORE POR AQUELLOS QUE USTED DESEA GANAR
La intercesión es el camino que lleva a ganar almas. Ninguna iglesia puede prosperar sin esta obra. La ley de la vida demanda reproducción: "Pues en cuanto Sión estuvo de parto, dio a luz sus hijos" (Is 66:8).

Jesús intercedió y estuvo de parto por mí. "Por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores" (Is 53:12).

Usted comienza a preocuparse espiritualmente por un hombre, cuando empieza a orar por él. "Siempre en todas mis oraciones rogando con gozo por todos vosotros" (Fil 1:4). "Siempre orando por vosotros" (Col 1:3).

B. HAGA CONTACTO CON AQUELLOS QUE QUIERE GANAR
"Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo)" (Jn 1:41).

Con Cristo vino el énfasis de buscar a los perdidos. "Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido" (Lc 19:10). El movimiento del cristianismo en este mundo, está basado, según la Escritura, sobre el contacto personal. Cualquiera que realmente conoce a Jesús, en realidad buscará que otros también le conozcan.

El secreto está en las palabras de Andrés: "...hemos encontrado..." La búsqueda de satisfacción en el alma de un hombre, es completada en el conocimiento vivo de Jesucristo. El evangelismo personal es compartir ese descubrimiento. "Y le trajo a Jesús" (Jn 1:42).

¿Cómo es logrado esto? Cristo expone la respuesta. "Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres" (Mt 4:19). Un amor por Cristo produce amor hacia la humanidad.

C. ELIMINE LAS OBJECIONES; CONTESTE LAS PREGUNTAS
1. Algunas Preguntas / Excusas Y Sus Respuestas
a. Pregunta: ¿Qué Es Pecado?
Respuesta:
Pecado es la violación de la Ley de Dios (1 Jn 3:10).

Todo lo que no es moralmente correcto, es pecado (1 Jn 5:17).

La incredulidad es pecado (Jn 16:8, 9).

Las indulgencias cuestionables son pecado (Ro 14:23).

El errar el blanco es pecado. Eso es lo que la palabra griega para pecado significa: "errar el blanco" (Ro 3:23).

El incumplimiento del deber es pecado (Stg 4:17).

b. Pregunta: ¿Por Qué Permite Dios La Maldad En El Mundo?
Respuesta:
La libertad para escoger es el gran don que el Creador le otorgó a la raza humana. "A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia" (Dt 30:19). Este versículo bíblico nos enseña que Dios le da al hombre libre albedrío para que escoja la vida o la muerte, la bendición o la maldición, pero le urge a que escoja la vida.

El pecado se originó en el hombre, no en Dios. Él previene el dominio del pecado. (Ro 6:14).

Dios ha provisto a Sus expensas, el remedio para el pecado. "Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros" (Ro 5:8).

"El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?" (Ro 8:32).

c. Excusa: Mis Pecados Son Pequeños, Así Que, ¿Por Qué Preocuparme?
Respuesta:
Porque cualquier pecado produce tormento. "No hay paz para los malos, dijo Jehová" (Is 48:22).

Porque cualquier pecado le separa de Dios (Is 59:2).

Porque cualquier pecado le esclaviza (Jn 8:34).

Porque cualquier pecado termina en muerte (Ro 6:23).

Porque cualquier pecado excluye el alma del Cielo (1 Co 6:9).

d. Excusa: No Soy Un Pecador; Soy Tan Bueno Como Usted
Respuesta:
Tiene usted razón. Usted es tan bueno como yo, y tal vez mejor. Pero considere esto. Sólo se necesita decir una mentira para ser un mentiroso; solamente un homicidio para ser un homicida. De igual manera, sólo se necesita un pecado para ser un pecador. "Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos" (Stg 2:10).

"No hay justo, ni aun uno... todos pecaron..." (Ro 3:10, 23). Y Dios dice: "Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro" (Ro 6:23).

No soy salvo por que sea mejor que usted. Soy salvo por que pedí y recibí el perdón de mis pecados y transgresiones. ¿No querría usted hacer lo mismo?


e. Excusa: No Puedo Dejar De Pecar
Respuesta:
La salvación es una alternativa de vida o muerte. "Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente" (Lc 13:3).

Usted no puede vivir de una manera y morir de otra. "Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna" (Ga 6:8; Ap 21:8).

Usted no puede dejar de pecar con sus propias fuerzas. "Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres" (Jn 8:36). "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Fil 4:13).

Cristo puede alcanzarle en el lugar exacto donde esté (He 7:25).

f. Excusa: Soy Un Pecador Muy Grande
Respuesta:
Jesús vino para salvar a todos los pecadores. El Apóstol Pablo había matado cristianos inocentes, con todo, escribió: "Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero" (1 Ti 1:15).

¿Son sus pecados rojo escarlata? "Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí [escarlata], vendrán a ser como blanca lana" (Is 1:18).

¿Está usted perdido? "Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido" (Lc 19:10).

¿Se siente usted debilitado? "Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros" (Ro 5:6-8).

Jesús no echará fuera a nadie que desee venir a Él. (Jn 6:37).

Dios no hace excepciones en Su oferta de salvación. "Y que de todo aquello de que por la ley de Moisés no pudisteis ser justificados, en él es justificado todo aquel que cree" (Hch 13:39).

El homicidio es perdonable. El ladrón penitente que pendía de la cruz confesó sus pecados y fue perdonado (Lc 23:43).

La blasfemia es un pecado perdonable también. Pablo había sido un blasfemo, pero cuando se convirtió fue perdonado (1Ti 1:13).

El adulterio es un pecado perdonable. La mujer samaritana recibió salvación (Jn 4:18).

Uno de los registros maravillosos del perdón, se encuentra en 1 Corintios 6:9-11.Pablo hace una lista de todos los pecados de los cuales los corintios habían sido perdonados.

"¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados , ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios".

La persona que pide perdón de corazón sincero, jamás se marchará sin recibirlo. "Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar" (Is 55:7).

"Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana" (Is 1:18). Lea también Hechos 10:43.

Pablo era un gran pecador, pero obtuvo salvación (1 Ti 1:12-16). Las siguientes Escrituras adicionales pueden ser usadas: Mateo 9:13; Hebreos 7:25; Lucas 23:39:43.

g. Excusa: Jesucristo Es Únicamente Uno De Los Grandes Hombres De La Historia
Respuesta:
"El cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios..." (Fil 2:6). El fue sentenciado a muerte por reclamar tal verdad (Mt 26:63-65). Su resurrección fue la prueba máxima de esta reclamación: "Al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella" (Hch 2:24).

La grandeza moral de Su vida sobrepasa cualquier cosa en el registro. "Pues si digo la verdad, ¿por qué vosotros no me creéis?" (Jn 8:46).

Nadie ha influenciado la historia tanto como Cristo (Lc 2:34). Tenemos la repetición de los testimonios de las experiencias personales. "Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo" (Jn 4:42).

Existe el reto franco de probar Su divinidad por sí mismo. "El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta" (Jn 7:17).

h. Excusa: Hay Demasiados Hipócritas
Respuesta:
Los hipócritas están perdidos. Si usted permite que los hipócritas le impidan ser salvo, de seguro que pasará la eternidad en el Infierno con ellos.

Además, usted tiene que ser más pequeño de lo que oculta detrás. Si esconde detrás a un hipócrita, tiene que ser más pequeño que él.

Podría utilizar las siguientes Escrituras: Zacarías 13:6; Hechos 1:16; Hebreos 12:2; Hechos 17:30,31; Ro 14:12; Mt 7:1-5; Romanos 2:16 y 1 Samuel 16:7.

i. Excusa: Dios Es Injusto
Respuesta:
¿Quién es Dios? ¿Quién es usted? Toda injusticia es pecado. ¿Acaso está usted acusando a Dios de pecado?? Él es tan justo que nunca demanda dos pagos por una deuda. Jesús pagó la deuda de sus pecados sobre la cruz, la deuda completa. Por lo tanto, cuando acepta a Cristo, no tiene que pagar la deuda de su pecado.

j. Excusa: La Gente Se Burla
Respuesta:
Es mejor dejar que se burlen o rían, que ver a Dios dando la última carcajada. "También yo me reiré en vuestra calamidad, y me burlaré cuando os viniere lo que teméis" (Pr 1:26).

Descarte los compañeros o amigos impíos. "No entres por la vereda de los impíos, ni vayas por el camino de los malos El camino de los impíos es como la oscuridad; No saben en qué tropiezan" (Pr 4:14, 19).

No te avergüences de Cristo. "A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos" (Mt 10:32,33).

k. Excusa: Tengo Miedo A Las Persecuciones
Respuesta:
Es una cobardía negar a Jesucristo. "Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda" (Ap. 21:8).

"Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzará también de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles" (Mr 8:38).

Tan poco es pedido por lo que se nos da de vuelta. "Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse" (Ro 8:18).

Es todo o nada. "Si sufrimos, también reinaremos con él; Si le negáremos, él también nos negará" (2 Ti 2:12).

Cuando usted se une a una compañía selecta, tiene la oportunidad de la vida para realizar algo que vale la pena.

"Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí, y os vituperen, y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre. Gozaos en aquel día, y alegraos, porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres con los profetas" (Lc 6:22,23).

Él no le pide que haga algo por Él, que Él no haya hecho por usted (He 12:2).

l. Excusa: Ahora No Puedo
Respuesta:
Cada vez que usted dice que no, le será más difícil decir que sí. El día y la hora son hoy. "He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación" (2 Co 6:2).

Buscad a Jehová mientras pueda ser hallado. El tardarse al respecto, es una decisión por el camino equivocado. "Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones" (He 4:7).

Mañana es el día en el cual el hombre ocioso trabaja, el ladrón viene a ser honesto, el borracho es sobrio, etc. Mañana es un período que no se encuentra en ningún lugar, excepto, quizás, en el calendario del necio. El llamado de Dios no es un llamado para mañana, sino para hoy.

m. Excusa: Creo Que Dios Es Demasiado Bueno Como Para Condenar A Alguien
Respuesta:
Eso no es lo que dice la Biblia. "Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio, ni los pecadores en la congregación de los justos. Porque Jehová conoce el camino de los justos; Mas la senda de los malos perecerá" (Sal 1:5, 6).

Dios coloca su salvación o condenación sobre su aceptación o rechazo de Jesucristo. (Jn 12:48).
No es Dios quien es duro. Es el corazón del ser humano que se endurece. "Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios" (Ro 2:5).

Cada agencia de Dios procura dirigirle hacia el arrepentimiento (2 P 3:9).

n. Excusa: ¿Cómo Puedo Reconciliar La Doctrina Del Infierno Con El Dios Cristiano De La Salvación?
Respuesta:
"Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles" (Mt 25:41). Dios preparó el Infierno para el diablo y sus seguidores. Si usted sigue al diablo, vivirá en tal lugar con él por la eternidad.

"Para que tome la parte de este ministerio y apostolado, de que cayó Judas por transgresión, para irse a su propio lugar" (Hch 1:25). El lugar para los transgresores es el Infierno.

"El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento" (2 P 3:9). Dios no quiere enviar ningún alma al Infierno. Él desea que todos se arrepientan y se salven.

"¿Quiero yo la muerte del impío? dice Jehová el Señor. ¿No vivirá, si se apartare de sus caminos?" (Ez 18:23). Aquéllos que se tornan del pecado a Cristo, disfrutarán de la vida ahora y de la vida eterna en el futuro.

"E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna" (Mt 25:46).

"Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado" (Lc 16:25).

"¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del Infierno?" (Mt 23:33).

"Temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el Infierno" (Mt 10:28).

o. Pregunta: ¿No Tiene La Biblia Inconsistencias Y Contradicciones En Ella?
Respuesta:
¿Dónde están? La Biblia es revelación. "Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos" (Is 55:8,9).

La Biblia es un libro cerrado para un corazón cerrado. "Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán" (Dn 12:10).

"Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente" (1 Co 2:14).

Ciertamente hay misterios encerrados en la Palabra de Dios. Pedro dice de los escritos de Pablo: "Casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición" (2 P 3:16-18).

Conózcale, y conocerá Su Libro.

p. Pregunta: ¿Cómo Puedo Saber Que Hay Un Dios?
Respuesta:
Existen tres recursos que podemos utilizar para contestar esta pregunta:

Primero, hay una Biblia. "Escudriñad las Escrituras, porque ellas dan testimonio de mí" (Jn. 5:39).

Segundo, está la Creación. No puede haber una Creación sin un Creador.

Pablo dice que aquellos que nunca han tenido una Biblia podrían aun conocer a Dios a través de la Creación. "Porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa" (Ro. 1:19, 20).

Tercero, por la existencia del hombre. "Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites?" (Sal 8:3, 4). Así como Dios tiene memoria del hombre, la humanidad tiene una cavidad formada por Dios que únicamente Él puede llenar.

Algunas tribus primitivas dejaron asombrados a los antropólogos con relación a cómo deberían ser catalogados, si como animales o como humanos. Ellos crearon una prueba: ¿Tendrán objetos de adoración? Si los tenían, eran entonces humanos. Los animales no adoran. Únicamente el hombre fue creado a la imagen y semejanza de Dios y sólo él tiene conciencia de su Creador. Estas tres fuentes son evidencias claras de la existencia de un Creador. Ninguna de ellas vino por casualidad o por accidente.

q. Pregunta: ¿Por Qué Necesito La Sangre?
Respuesta:
Esta es la ley eterna de la redención creída por todas las civilizaciones, y hallada entre todos los pueblos. "Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona" (Lv 17:11).

Jesús murió por usted y por mí (Mt 26:28).

Alguien tenía que llevar mis culpas y tomar mi lugar, ya que: "...sin derramamiento de sangre, no hay remisión de pecados" (He 9:22).

Él padeció la muerte en mi lugar. Así que, El llevó el castigo supremo por mis pecados (Ro 5:9,10).

Se necesitó el precio más grande del universo. "Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación" (1 P 1:18,19).

r. Excusa: No Veo Mal Alguno En Los Entretenimientos Mundanos.
Respuesta:
El enfoque cristiano a esta pregunta debe ser siempre positivo, no negativo. En lugar de preguntar: "¿Qué mal hay en tal cosa?" Debería preguntar: "¿Qué bien hay en eso?"

"Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él" (Col 3:17).

"Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios" (1 Co 10:31).

"Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna" (1 Co 6:12).

Como cristiano, soy responsable de usar mi cuerpo y mi mente para la gloria de Dios (1 Co 6:19,20).

En el Nuevo Testamento hay amonestaciones firmes: "Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es" (1 Co 3:17).

"Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré" (2 Co 6:17).

"Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra" (Tit 1:16).                                                                                 Mi objetivo debe siempre ser dar mi máximo para Su Gloria (2 Ti 2:4).


D. VIVIENDO LA VIDA CRISTIANA

Después de dar todos los pasos bosquejados arriba en el Capítulo 4: "El Cristiano Verdadero: Cómo Ser Salvo", usted necesita enseñar al recién convertido lo siguiente, a fin de que continúe su nueva vida con éxito como discípulo de Jesús.

1. Gócese Públicamente
Dé su testimonio para Cristo. Cuéntele a otros lo que Él ha hecho por usted. "Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación" (Ro 10:9,10). Lea también Mateo 10:32, 33.

2.Solicite El bautismo En Agua
Este es el testimonio exterior de la transformación ocurrida en el interior. "El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado" (Mr 16:16). El bautismo sin creer no tiene valor alguno.

"Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.

Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección" (Ro 6:4, 5).

En el bautismo en agua nosotros "enterramos" nuestra antigua vida de pecado y emergemos fuera de la tumba para caminar en novedad de vida con Cristo.

3. Lea La Biblia
La Biblia, la Palabra escrita de Dios, es la fuente de su fe. "Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios" (1 Jn 5:13). Lea también Romanos 10:17, Salmo 119:105.

4. Hable Con Dios En Oración
La oración es platicar con Dios. La vida es sostenida por medio de la unión y comunión (Ef 6:18; Stg 4:2).

"Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquier cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho" (1 Jn 5:14, 15).

5. Resista La Tentación
La tentación no es pecado. El pecado ocurre cuando usted se rinde a la tentación. "Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman. Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte. Amados hermanos míos, no erréis" (Stg 1:12-16).

"Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro" (He 4:15, 16).

6. Haga Restitución
Su culpa desapareció porque fue perdonado de sus pecados. Ahora, puede demostrar su recién descubierta fe a otros, por medio de hacer restitución a aquéllos que tal vez haya ofendido o hecho algún mal cuando era un pecador. "Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado" (Lc 19:8). "Y por esto procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres" (Hch 24:16).


7. Dé A Dios Las cosas Que Le Pertenecen

Comience a diezmar (dar el 10% de sus ingresos netos) para sostener a la Iglesia inmediatamente. "¿Robará el hombre a Dios?... Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde" (Mal 3:8,10). Lea también 1 Corintios 16:2.

8. Concurra A Una Iglesia Regularmente
Asóciese inmediatamente con el pueblo de Dios (He 10:25). "Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo* entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer" (Lc 4:16). "El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba..." (Hch 20:7).

9. Estudie El Manual Para Creyentes Nuevos De Este Libro
"Escudriñad las Escrituras; porque... ellas son las que dan testimonio de mí" (Jn 5:39).



[1] http://cayadopastoral.com/e/e4-1.html