Señales Que Seguirán Al Evangelismo[1]
Por Ralph
Mahoney y T. L. Osborn
A. LAS
SEÑALES Y MARAVILLAS HAN SIDO DADAS PARA CONFIRMAR LA PALABRA
A medida que usted predica el evangelio, es importante recordar que una de las
razones principales por las cuales el Espíritu de Dios ha sido dado, es para
confirmar Su Palabra a través de los Dones del Espíritu.
1. En El
Antiguo Testamento
Elías levantó de los muertos milagrosamente al hijo de la viuda, quien declaró:
"...Ahora conozco que tú eres varón de Dios, y que la palabra de Jehová es
verdad en tu boca" (1 R 17:24).
2. En El
Nuevo Testamento
"Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y
confirmando la palabra con las señales que la seguían" (Mr 16:20).
Jesús dijo:
"Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para
testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin" (Mt 24:14).
El término
griego "para testimonio", en el versículo citado anteriormente, es
traducido: "maturión", que significa "algo evidente, con
pruebas, con evidencia". En otras palabras, algo para verificar su
autenticidad. Jesús estaba diciendo que el evangelio sería predicado con algo
para verificar su autenticidad, y esa es la razón por la cual tenemos los Dones
del Espíritu Santo.
3. Mostraron
La Aprobación De Dios Del Ministerio De Cristo
"Jesús Nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las
maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de
él" (Hch 2:22).
"Mas yo
tengo mayor testimonio que el de Juan; porque las obras que el Padre me dio
para que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el
Padre me ha enviado" (Jn 5:36).
"Cuando
vino a Galilea, los galileos le recibieron, habiendo visto todas las cosas [milagros]
que había hecho en Jerusalén, en la fiesta; porque también ellos habían ido a
la fiesta" (Jn 4:45).
4. Verifica
El Respaldo De Dios Sobre Su Ministerio
"Testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y
diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad"
(He 2:4).
B. LOS
RESULTADOS MILAGROSOS EN LA SALVACIÓN DE LOS INCRÉDULOS
1. Pedro Sana Un Cojo (Hch 3:1-11)
A medida que Pedro y Juan iban para el templo a orar, Pedro fue impulsado por
Espíritu para sanar a un cojo. Este evento atrajo personas a escuchar la
predicación del Apóstol (v 12-26), y finalmente, muchos recibieron al Señor.
"...muchos
de los que habían oído la palabra, creyeron; y el número de los varones era
como cinco mil" (Hch 4:4).
2. El
Apóstol Ora Por Poder (Hch 4:29-31)
Una vez que probaron las maravillas sobrenaturales, los apóstoles oraron para
predicar la Palabra osadamente y para realizar más señales y maravillas.
"Y ahora,
Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen
tu palabra, mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y
prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús. Cuando hubieron orado, el
lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu
Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios" (Hch 4:29-31).
3. Los
Apóstoles Ejecutan Señales Y Maravillas (Hch 5:12-16)
"... y hacían muchas señales y prodigios en el pueblo" (v 12).
"... y los
que creían en el Señor aumentaban más, gran número así de hombres como de
mujeres" (v 14).
4. Felipe
Ejecuta Milagros (Hch 8:5-8)
Versículo 6: "y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que
decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía".
5. Pedro
Sana A Eneas (Hch 9:32-35)
Eneas había estado paralítico por ocho años, y después que Pedro le sanó,
muchos creyeron en Cristo.
"Y le
vieron todos los que habitaban en Lida y en Sarón, los cuales se convirtieron
al Señor" (v 35).
6. Pedro
Resucita A Dorcas De Los Muertos (Hch 9:36-42)
Una mujer cristiana llamada Dorcas fue levantada de los muertos en la ciudad de
Jope y muchos creyeron en Jesús.
"...Esto
fue notorio en toda Jope, y muchos creyeron en el Señor" (v 42).
7. Elimas El
Mago Quedó Ciego (Hch 13:6-12)
El Espíritu otorgó los Dones del Espíritu a Pablo (Palabra de Sabiduría o
Ciencia y Palabra de Conocimiento o Discernimiento), lo cual, ayudó a que el
procónsul fuera salvo.
"Entonces
el procónsul, viendo lo que había sucedido, creyó, maravillado de la doctrina
del Señor" (V 12).
C. LAS
SEÑALES Y MARAVILLAS NO GARANTIZAN LA PERMANENCIA DEL FRUTO
No hay garantías de que alguien siga a Jesús aun después de que haya
experimentado personalmente Su poder milagroso.
Jesús se movía
poderosamente con señales y maravillas, pero confesó su desilusión respecto a
que la mayoría de las personas que lo seguían, lo hacían por razones
equivocadas.
Estaban más
interesados en comer de los panes y los peces, que en hacer de Jesús el Señor
de sus vidas. (Jn 6:26).
Recuerde, fuera
de las decenas de miles de personas que contemplaron a Jesús realizar milagros,
prácticamente ninguno le acompañó durante las horas amargas de la crucifixión.
Aun en Pentecostés, solamente un remanente de 120 discípulos (Hch 1:15) se
congregó a orar, aunque 500 habían visto personalmente al Cristo resucitado (1
Co 15:6).
1. Solamente
Uno Creyó (Lc 17:12-19)
Jesús se fue a una aldea y sanó a 10 leprosos, pero solamente uno de ellos
regresó a expresarle las gracias y a glorificar a Dios. Aunque sus vidas habían
sido milagrosamente tocadas por Dios, 90% de ellos se iban por sus caminos,
indispuestos a rendir sus corazones para seguir al Hijo de Dios.
2. Algunos
Creyeron, Otros No Creyeron (Hch 14:1-7)
Pablo y los otros discípulos continuaron predicando osadamente, y Dios
confirmaba sus palabras con señales y maravillas.
"Por
tanto, se detuvieron allí mucho tiempo, hablando con denuedo, confiados en el
Señor, el cual daba testimonio a la palabra de su gracia, concediendo que se
hiciesen por las manos de ellos señales y prodigios" (v 3).
Aun con las
señales y maravillas, algunos creyeron y otros no.
"Y la
gente de la ciudad estaba dividida: unos estaban con los judíos, y otros con
los apóstoles" (v 4).
El pueblo
quería apedrearlos: "...los judíos y los gentiles, juntamente con sus
gobernantes, se lanzaron a afrentarlos y apedrearlos" (v 5).
"Habiéndolo
sabido, huyeron a Listra y Derbe, ciudades de Licaonia, y a toda la región
circunvecina, y allí predicaban el evangelio" (vs 6, 7).
Los discípulos
fueron "guiados por el Espíritu" (después de casi ser apedreados)
para que se fueran de aquel lugar particular y predicaran en otros lugares.
"Aconteció
en Iconio que entraron juntos en la sinagoga de los judíos, y hablaron de tal
manera que creyó una gran multitud de judíos, y asimismo de griegos" (14:1).
Pablo y otros
salieron a predicar el evangelio y muchas personas creyeron a la Palabra.
"Mas los
judíos que no creían excitaron y corrompieron los ánimos de los gentiles contra
los hermanos" (v 2).
Los incrédulos
provocaron al pueblo para que se opusieran a ellos.
D. LAS
SEÑALES Y MILAGROS COMPRUEBAN LA PALABRA DE DIOS
1. Una Historia De La Vida Real
La historia que sigue, ilustra lo que sucedió en la vida de un joven
misionero-evangelista en búsqueda de la efectividad en las "señales que
han de seguir en el evangelismo".
a. Fracaso
En India. Hace muchos años, un joven misionero cristiano y su esposa salieron para la
India. Ellos no entendían el mensaje de las Escrituras citadas anteriormente.
No entendían los milagros por la fe. Dirigieron varias almas a Cristo, pero
fueron un fracaso en general.
Cuando
predicaron a Jesucristo, los hindúes le aceptaron amablemente en teoría como
otro dios agregado a sus varios millones de otros dioses, pero ningún cambio
fue visto en sus vidas.
Los musulmanes
argumentaban: "¿Cómo sabe usted que Jesucristo es el hijo de Dios o que
Dios le levantó de los muertos?" Ellos sostenían que: "Él fue un buen
hombre, pero no el Hijo de Dios, y ciertamente no resucitó de los
muertos".
Ellos afirmaban
que el Corán es la Palabra de Dios y que Mahoma fue el profeta de Dios.
Esta pareja
joven declaró que la Biblia es la Palabra de Dios y que Jesucristo era Su Hijo.
"Compruébelo", decían los Musulmanes. "Lo probaremos. Examinen
estos versículos; observen lo que dicen". Comenzaron a leer la Biblia a
los musulmanes.
"¡Oh,
no!", replicaron ellos; "esa no es la Palabra de Dios. Eso no prueba
nada. Nuestro Corán es la palabra de Dios".
¿La BIBLIA? o
¿el CORÁN? ¿Cuál es la palabra de Dios? ¿Cómo podían probarles que la Biblia
era la Palabra de Dios? No podrían sin la manifestación de milagros.
Así que,
ansiaban que ocurriera una experiencia como de las que leemos en la Biblia.
"Y con gran poder los apóstoles daban testimonio [maturion = algo
evidente, una prueba] de la resurrección del Señor Jesús" (Hch 4:33).
Ellos
regresaron a su país natal, enfermos, desanimados y quebrantados en el
espíritu. A pesar de todo eso, no se rindieron. Se pusieron a ayunar y oraron
por la salvación de las masas que no han tenido el privilegio de escuchar el
evangelio. ¿Cuál fue la respuesta?
b. Una
Visión De Jesús. El desanimado misionero cuenta su propia historia: Una mañana a las seis de
la madrugada, fui despertado y vi a Jesucristo de pie en nuestro cuarto. Al
contemplarlo, quedé como muerto. No podía mover ni un dedo, ni de mis manos, ni
de mis pies. Agua comenzó a correr de mis ojos, aunque no estaba consciente de
si era llanto.
No sé cuanto tiempo resistí Su mirada penetrante, antes que desapareciera, ni
tampoco cuanto tiempo pasó hasta que pude moverme de la cama. Me moví como pude
hasta el piso con el rostro hacia abajo y permanecí postrado ante Él hasta la
tarde.
Cuando caminé
fuera del cuarto ese día, fui un hombre nuevo. ¡Había conocido a Jesús! Él no
era meramente una religión. Estaba vivo y era un personaje real. ¡Le vi! Lo
hice Señor de mi vida.
Desde ese día,
lo que la gente diga o piense, no es lo que importa. Descubrí al Cristo
viviente y lo hice Señor de mi vida.
Después de esa
experiencia, un hombre de Dios vino a nuestra ciudad predicando y ministrando a
los enfermos. Nosotros presenciamos cientos de conversiones y de milagros de
sanidades, fui abrumado por lo que vi.
Parecían como
10 mil voces arremolinadas sobre mi cabeza diciendo: "Usted puede hacer
eso. Eso fue lo que Jesús hizo. Eso fue lo que Pedro y Pablo hicieron. Eso
comprueba que los métodos bíblicos son para hoy. Usted puede hacerlo".
Sabía que podía
hacerlo. En otras palabras, sabía que Cristo podía hacerlo en y a través de mí.
Sabía que Él nunca cambia.
c. Cruzadas
De Evangelismo De Las Masas:
1) El Caribe. Así que, nos fuimos tras los inconversos. Volamos a Jamaica. En trece
semanas, más de 9 mil almas aceptaron a Cristo; 90 ciegos fueron sanados; más
de 100 sordomudos recibieron sanidad. Cientos de otros milagros tomaron lugar
como "...ayudándoles el Señor y confirmando la Palabra con las señales que
la seguían" (Mr 16:20).
Luego, salimos
para Puerto Rico. Las cruzadas fueron aun mayores. ¡Fueron masivas! Nuestro
mensaje fue simple. La gente caía a la realidad. Ellos creyeron "...porque
veían las señales que hacía en los enfermos" (Jn 6:2).
Después
viajamos a Haití. Sucedió lo mismo en este país. Las multitudes eran demasiado
inmensas para acomodarlas en algún edificio; se extendían por todas las
carreteras y avenidas.
El siguiente
país visitado fue Cuba. En este tiempo, comenzó a verse como algo más que una
visitación espiritual espontánea en unos cuantos países, comenzó a ser como un
patrón.
Tales cruzadas
habían sido anunciadas a través de todo el mundo.
Pero la
tradición es fuerte en la iglesia. Ministros con muy buenos testimonios
comenzaron a prepararnos y a consolarnos para el fracaso inevitable. Se nos
dijo que de seguro no podíamos esperar que todas esas victorias espirituales
fueran a obtenerse en todos los lugares.
Algunos nos
aconsejaron que de tiempo en tiempo, Dios preordena esos grandes eventos, pero
que no podían ser un patrón.
Se nos dijo que
estuviéramos preparados para derrotas así también como para triunfos, que
vendrían porque Dios obra de esa manera, a fin de que no vayamos a llenarnos de
arrogancia.
Todo esto
sonaba tradicional para nosotros y no aceptamos sus palabras. Estábamos
convencidos de que la Gran Comisión que Jesús dio era para "todas las
naciones, y para toda criatura". Él prometió que estas señales seguirían a
"los que creyeran", y nunca mencionó una excepción "hasta el fin
del mundo".
Creíamos que
cualquier persona, en cualquier nación en el mundo entero, creería cuando viera
los milagros. Parecía lógico para nosotros que si predicamos el evangelio,
Cristo lo confirmaría con milagros. Nosotros nos paramos firmes sobre este
hecho.
No estábamos
preocupados por el fracaso entonces, y todavía no lo estamos. Creemos en el
éxito. Cristo nunca fracasó. Su Palabra nunca falla. El evangelio nunca falla.
Cuando llegamos a Cuba, los líderes espirituales nos aconsejaron concerniente a
la sabiduría del equilibrio y paciencia, que no deberíamos esperar una gran
cruzada evangelística en Cuba, como la que habíamos experimentado en Jamaica y
en Puerto Rico. Su lógica afirmaba que ya "Jamaica era tradicionalmente
cristiana. Por supuesto que Puerto Rico había sido influenciado tanto por los
Estados Unidos que la oposición religiosa no era un factor en su
territorio".
"Pero acá
en Cuba", dijeron ellos, "las personas son radicales en su tradición
religiosa cristiana. Puede que acá no tengan el mismo éxito".
A pesar de
todos aquellos avisos, resultó que las personas son exactamente las mismas
cuando el evangelio del Reino de Dios es predicado.
Una procesión
organizada por cien líderes cristianos de la iglesia tradicional, marchó por
las calles para avisar al público contra el concurrir a nuestra cruzada masiva;
no obstante, decenas de miles concurrieron y miles se entregaron al Señor; cada
cruzada conducida en cada una de las ciudades de Cuba tuvo gran éxito.
2)
Venezuela. Después salimos hacia Venezuela. Todavía recuerdo el consejo que recibimos
allá: "Oh, es diferente aquí. En Cuba y Puerto Rico, la oposición
religiosa no es tan grande porque las gentes son influenciadas por los Estados
Unidos; aquí están en el continente de América del Sur. Ustedes podrían ser
apedreados hasta la muerte por la gente de la iglesia tradicional".
Venezuela fue
exactamente como Cuba. Multitudes de personas creyeron. Miles fueron salvas. No
hubo diferencia alguna.
3) Japón. Luego, viajamos hacia
Japón. Cuando supieron que íbamos en camino, nos escribieron muchas cartas
deprisa diciéndonos: "No vengan acá. Japón es muy difícil. Los milagros no
son para esta tierra. Japón procura solamente el conocimiento académico. Ellos
miran a sus antepasados como su recurso o fuente espiritual. Demasiadas de sus
religiones tienen cultos de sanidad. Nosotros los cristianos no queremos que
nuestra religión sea identificada con esos sanadores. Además, los milagros
nunca convencerán a los japoneses de que Cristo es el Hijo de Dios".
Otros dijeron:
"Japón es budista y sintoísta (especie de culto de los antepasados). Usted
no está acostumbrado a predicarles. Las personas en el hemisferio occidental
son fáciles de alcanzar. Ya ellos creen en la Biblia. Ellos creen que Jesús es
el Hijo de Dios, que su sangre fue derramada por nuestros pecados, pero los
japoneses jamás creerán tal cosa. No tendrán el mismo éxito acá. Estas personas
no son emocionales. De seguro que no responderán".
El patrón del
éxito en nuestras cruzadas parecía amenazar el mismo fundamento de las
tradiciones de la iglesia en Japón, la cual, demostró ser muy inefectiva.
En ese tiempo,
era algo poco común el ir a una nación a predicar al aire libre en los lugares
públicos, y cosechar miles de almas repetidas veces. Los tradicionalistas
decían que tenía que ser emocionalismo. Los conversos de ese nuevo evangelismo
de masas no durarían.
Los misioneros
y líderes de iglesias en el último siglo (1800), nunca lo hicieron de esa
manera. Ellos trabajaron pacientemente durante años a fin de conseguir unos
cuantos conversos, pero los tales, eran sólidos y genuinos en sus creencias.
Así que, muchos pensaron que el evangelismo de masas era algo superficial y que
no soportaría la prueba del tiempo.
Un pastor en
India me dijo: "He ministrado aquí durante cinco años y nunca he ganado un
alma para Cristo. Ese es el estilo de vida en la India. Hay que tener mucha
paciencia".
Un patrón
revolucionario parecía estar tomando forma. Instintivamente, las mentes
tradicionales rechazan cualquier cosa nueva que amenace con reemplazar las
normas y posiciones instituidas y aceptadas de la Iglesia.
Es evidente que
Dios quería mostrar a Su pueblo en todas partes, que no hay excepciones en el
evangelismo. Jesús quería que todos supieran que Su Gran Comisión demostraría
ser efectiva en todas las partes donde el evangelio fuera proclamado con fe
viva y acciones obedientes.
No todos los
líderes de la Iglesia en Japón fueron pesimistas y negativos. Algunos
escribieron: "Vengan por aquí y ayúdenos. Los conceptos teológicos
modernos acerca de Cristo, nunca pueden salvar a los japoneses. ¡Ellos
necesitan ver milagros!".
Todavía
recuerdo la lógica de un pastor bautista que escribió: "Japón está lleno
de falsos cultos de sanidades. Los japoneses tienen que ver lo que es real.
Nuestras iglesias modernas carecen del poder de hacer milagros. Vengan y
ayúdenos. Ustedes tienen lo que necesitamos para ganar esta vasta nación de
personas".
Nosotros
aceptamos el reto y Japón demostró ser exactamente como Jamaica, Cuba y
Venezuela. Cuando ellos vieron los milagros, los japoneses gritaron, lloraron y
se arrepintieron con más emoción que la jamás vista en todos los lugares ya visitados.
Fuimos al
corazón histórico y religioso de Japón, Kyoto. Allá, en un extenso campo cerca
del área del pueblo, miles escucharon el evangelio. Un promedio de 44
sordomudos reclamó la sanidad en esa primera cruzada. Muchos grandes milagros
fueron obrados por el poder de Dios.
Aquellos
sintoístas y budistas actuaron exactamente del mismo modo que los jamaiquinos y
cubanos. Miles creyeron en Cristo. Los japoneses respondieron como las demás
naciones que visitamos anteriormente.
4)
Tailandia. Fuimos a Tailandia, la monarquía budista fuerte del Sureste de Asia.
Alguien dijo: "Esta no será como Japón. Los budistas japoneses han sido
influenciados por la ocupación posterior a la guerra. Los japoneses son
sensibles ante la influencia de los americanos, pero acá en Tailandia tenemos a
los budistas de la vieja guardia. Ellos nunca han sido gobernados por un poder
extranjero; de seguro que no prestarán atención a los extranjeros".
Cuando
ministramos por primera vez en Tailandia, había menos de una docena de personas
en todo el país que habían recibido un bautismo apostólico en el Espíritu
Santo. Aun esos líderes bautizados en el Espíritu, no eran entusiastas tocante
a la proclamación del evangelio en los lugares públicos. Eso era una violación a la cultura tailandesa.
Un método como
ese parecería demasiado agresivo para cualquier comunidad en Tailandia. Ellos
son una comunidad de personas muy serena y sensible. Cualquier método o
acercamiento a ellos, deberá estar en armonía con su equilibrio tradicional.
No hay
necesidad de decir que cuando los habitantes de Tailandia vieron los milagros:
los ciegos viendo, los paralíticos caminando, los leprosos limpios y los sordos
oyendo, su reacción no fue diferente a la de los japoneses, los venezolanos,
los cubanos, los portorriqueños o la de los jamaiquinos. Ellos recibieron al
Cristo viviente y comenzaron a seguirle con gran entusiasmo.
Hoy, hay miles
de cristianos llenos del Espíritu a través de toda Tailandia. Muchos ministros
ganadores de almas han florecido en su territorio, como edificadores de
iglesias grandes y fuertes.
5)
Indonesia. Cuando ministramos por primera vez en Java, Indonesia, el 95% de la
población era musulmana. En nuestro viaje alrededor del mundo, habíamos
escuchado cuán difícil eran los musulmanes de alcanzar. Ellos no creen que
Jesús es el Hijo de Dios o que Dios le levantó de los muertos.
Nosotros
recordamos cuán inútiles nos sentimos para convencer a los habitantes de la
India. Sin embargo, cuando llegamos a la ciudad capital de Java, las cosas eran
diferentes. Sabíamos cómo teníamos que creer en milagros.
La primera
noche que prediqué a la multitud, efectué algo poco usual al final del mensaje.
Les dije que no esperaba que aceptaran a Jesucristo a menos que Él les
demostrara que estaba vivo por medio de la realización de milagros. Expresé mis
sentimientos respecto a que un Cristo muerto no podría hacerles ningún bien.
Enfaticé el
hecho de que Jesucristo fue confirmado como el Hijo de Dios por medio de los
milagros que realizó 2 mil años antes, y que si Él estaba vivo hoy, entonces,
Dios confirmaría tal hecho mediante la operación de milagros y maravillas en su
presencia.
Ellos conocían
acerca del Jesús histórico. Habían escuchado que fue un hombre bueno, y profeta
de obrar sanidades y milagros. Ellos sabían que había sido crucificado, y
estaban convencidos de que la enseñanza cristiana de Su resurrección fue falsa.
Sólo hay un
mensaje para los musulmanes: Si Jesucristo está vivo, deje que Él haga los
milagros que hizo antes de que fuera crucificado. Si está muerto, no los podrá
realizar. Si resucitó, de seguro que los hará.
Llamé a los
sordos y les dije que iba a orar en el nombre de Jesús. Si Cristo está muerto,
su nombre no tiene ningún poder. Si está vivo, entonces, hará las mismas obras que
hizo antes de morir sobre la cruz.
El primer
hombre que pasó fue un sacerdote musulmán de aproximadamente 55 años de edad;
vino usando su Fez (especie de gorro de lana usado en el oriente) color negro,
indicando que había sido peregrino a la ciudad musulmana reverenciada: La Meca,
en Arabia. Nació totalmente sordo de uno de sus oídos y nunca había escuchado
ni un sonido por él.
Le testifiqué
acerca de Jesucristo, luego, le dije como iba a orar. Le expliqué que Dios nos
estaba contemplando desde el cielo. Le testifiqué que Dios había levantado a Su
Hijo de los muertos, y que Él quería que todos los pueblos del mundo supieran
que Jesús estaba vivo, y que demostraría la verdad de Su resurrección por medio
de realizar un milagro en él.
Después le dije
a la audiencia: "Si este hombre no oye después de que haya orado por él en
Su nombre, pueden catalogarme como un predicador falso y seguir creyendo que
Jesús está muerto. Pero si su oído está restaurado, entonces, quedará
comprobado que Cristo resucitó, pues un Cristo muerto no puede realizar tal
milagro".
Le miré y le
dije: "Para que sea conocido que Jesucristo es el Hijo de Dios, que Dios
le levantó de los muertos, que solo a través de Él y la sangre que derramó,
podemos recibir salvación y vida eterna, que sea hoy conocido en conformidad
con la Escritura que la oración de fe sanará al enfermo, y que su oído una vez
sordo, quedará sano en el Nombre de Jesucristo. ¡Amén!".
Toda la
audiencia suspiró cuando el sacerdote musulmán testificó que podía escuchar cada
susurro y hasta el tic tac de un reloj.
Miles
levantaron sus manos esa noche indicando su deseo de aceptar a Cristo como su
Salvador. Cuán diferente fue esto del bochorno que sufrimos al tratar de
convencer a los musulmanes en la India siete años antes.
Los musulmanes
fueron exactamente como los japoneses. Cuando vieron la prueba de las buenas
nuevas, de que Jesucristo estaba vivo, entonces, creyeron.
El cristiano
sin milagros no puede demostrar que Jesús está vivo. Deje a un lado los
milagros del cristianismo y todo lo que le queda es otra religión muerta.
Los musulmanes
o mahometanos saben que su profeta Mahoma está muerto, pero nosotros creemos
que Cristo nuestro Salvador vive. Cuando eso es probado con milagros, sus
seguidores abandonan al profeta muerto para seguir a Aquél que vive para
siempre. Sin milagros, no hay prueba.
Esta es la
razón por la cual Jesús comisionó a todo creyente a predicar por todo el mundo,
prometiendo que señales sobrenaturales seguirían: "en todas las
naciones... hasta el fin del mundo". Él sabía que siempre se necesitarían
milagros para convencer al mundo de que Jesús está vivo.
Cuando estuvimos en la India como jóvenes misioneros, los musulmanes nos
retaron: "pruébenos que su Cristo vive".
Nos sentíamos
inútiles y avergonzados. Teníamos que salir de la India o aceptar la posición
de los que creían la "fidelidad y paciencia sin resultados" era una
virtud. No podíamos aceptar tal "status quo" (posición relativa o
manera de ser).
Pero en
Indonesia, la cosa fue muy diferente.
Una noche en
aquella gran campaña, un joven sacerdote musulmán, un verdadero fanático,
comenzó a subir los escalones hacia la plataforma con enojo, con el propósito
de interrumpir mi predicación. Daisy, mi esposa, lo vio venir y lo interceptó
cerca de la escalera.
Él dijo:
"Ese hombre es falso. Jesús está muerto, Él no es el Hijo de Dios.
Permítame hablar a la audiencia acerca de Mahoma, el verdadero profeta de
Dios".
Mi esposa trató
de razonar con él, pero estaba demasiado emocional.
Finalmente, ella
dijo: "Escuche, soy cristiana y esto es lo que voy a hacer. Interrumpiré a
mi esposo con una sola condición: Usted y yo iremos juntos hasta el micrófono.
No discutiremos. Demostraremos qué profeta es el verdadero y quién está vivo
por medio de llamar a alguien que esté completamente ciego a subir a la
plataforma".
"Usted ora
por el ciego en el nombre de su profeta Mahoma ante toda la audiencia. Si él
recibe la vista, nosotros creeremos en su profeta".
"Si no hay
milagro alguno, entonces, yo oraré por el ciego en el nombre de Jesús. Si él
recibe la vista, entonces, usted y su pueblo sabrán que lo que dice la Biblia
acerca de Cristo, es cierto: que Él es el Hijo de Dios y que Dios le levantó de
los muertos para ser el Salvador del mundo".
El joven
sacerdote musulmán rehusó el reto de mi esposa. Dio media vuelta y se marchó
furioso. Esto fue lo que no pudimos hacer en la India como jóvenes misioneros.
6) Parte
Norte De La India. Finalmente, experimentamos el gozo de regresar al Norte de la India unos
catorce años más tarde, a la misma ciudad donde habíamos fracasado tan
miserablemente. Volvimos a la ciudad universitaria del Lucknow, donde no
habíamos podido demostrar a los hindúes y musulmanes que Jesucristo es el Hijo
viviente y resucitado de Dios, el Salvador del mundo.
En esta
ocasión, hubo una gran diferencia: de 20 mil a 40 mil personas concurrieron a
los terrenos del gran estadio.
Predicamos que
"Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre" (He 13:8). Luego,
oramos. Los sordos escucharon; los cojos anduvieron; los ciegos vieron; los
leprosos fueron limpiados; y miles aceptaron a Cristo.
Jesús se estaba
mostrando a Sí Mismo a la India a través de nosotros. Nuestra búsqueda de la
verdad había tenido buenos dividendos. Fue de esa manera que Cristo quiso que
el evangelismo mundial fuera llevado a cabo.
"Cristo se
presentó vivo con muchas pruebas indubitables" (Hch 1:3).
Un joven hindú,
estudiante de la universidad, se puso de pie ante toda la multitud y comenzó a
ridiculizar todas las cosas. Cuando oramos, Jesucristo se le apareció de
repente vestido de púrpura. Él abrió Sus manos y le mostró sus cicatrices de
los clavos diciéndole:
"He aquí
mis manos, yo soy Jesús".
El joven cayó a tierra, llorando, temblando y arrepentido de sus pecados.
Luego, pasó corriendo hacia uno de los micrófonos y con lágrimas bañado su
rostro, relató lo que había visto urgiendo a su pueblo a creer en Jesús.
¡Cuán diferente
había sido esta vez, de lo que había sido catorce años antes en nuestra
cruzada! Con la demostración de milagros, la India había sido exactamente igual
a las demás naciones.
7) África. El siguiente continente
fue África, donde demostramos también que las personas son las mismas donde
quiera.
Durante treinta
años un pordiosero musulmán se había arrastrado por el suelo en África,
paralizado por la polio. Él se arrastró a sí mismo como pudo hasta entrar al
auditorio donde conducíamos la cruzada. Escuchó el evangelio y a medida que
creía en Jesucristo, recibió la sanidad instantáneamente. Caminó a empujones entre
la multitud y subió a la plataforma para mostrarse a sí mismo y a la multitud
en cuanto al milagro que había recibido.
Mientras
permanecía sobre la plataforma derramando lágrimas, exclamó: "Jesucristo
tiene que estar vivo, de otra manera, ¿Cómo podría haberme sanado? Mahoma está
muerto, pero Jesús vive. Mírenme. Ustedes me conocen. He sido limosnero en
vuestras calles. Pero ahora puedo caminar. ¡Miren! ¡Jesús vive!".
¿Qué sermón
mayor que ese podría ser predicado? Era exactamente como si el libro de los
Hechos pudiera ser representado otra vez en nuestra época.
Hemos visto que
los habitantes alrededor del mundo quieren a Cristo. Ellos buscan la realidad y
la creen cuando reciben la prueba de que Jesús está vivo y es real.
Dios creó a los
seres humanos iguales. Todos han sido formados para que sirvan a Dios.
Instintivamente le buscan. Esa es la razón por la cual cada tribu sin
evangelizar, practica alguna clase de religión ritual en busca de Dios.
El evangelio,
en términos simples y directos - no explicado, mas proclamado - "...es
poder de Dios para salvación a todo aquel que cree" (Ro 1:16).
Las personas
quieren el evangelio. Nuestra tarea es predicarlo, testificarlo, contarlo,
confesarlo por todas partes a las multitudes o a las personas individuales, en
los lugares públicos o en los hogares privados. Ellas desean lo que nosotros
tenemos. Es por eso que somos ganadores de almas, por las cosas que hemos visto
y oído.
El
Cristiano Verdadero: Cómo Ser Salvo
Introducción
Como podemos
ver, solamente hay dos clases de predicadores u obreros cristianos: los
negativos y los positivos, los que dudan y los que creen.
Algunos piensan
que si predican en las calles nadie les escuchará, y que los transeúntes se
burlarán de ellos; que cualquier literatura que distribuyan, será arrojada a
tierra y pisoteada; que les cerrarán las puertas en la cara. Esa es una actitud
negativa en comparación con una oportunidad muy positiva.
Nosotros
creemos que cuando predicamos en las calles, las multitudes se congregarán a
nuestro alrededor, esforzándose en escuchar nuestro mensaje; que los
transeúntes se deleitarán en ver un cristiano testificando en público.
Nosotros
creemos que cuando distribuimos literatura evangélica, será recibida con ardor,
atesorada y leída.
Creemos que cuando
tocamos a las puertas, encontraremos familias que nos darán la bienvenida,
enfermos que necesitan sanidad, problemas que necesitan soluciones, corazones y
oídos atentos al consejo y solícitos de las oraciones de un cristiano realmente
dedicado y con una fe viva. Este es el enfoque positivo, y la verdad es que
tiene buenos resultados.
Somos ganadores
de almas y hemos comprobado alrededor del mundo, en cada circunstancia
concebible, que las personas quieren a Cristo, pero están muy poco interesadas
en otra religión. Ellos anhelan buscar a Dios para la salvación y para la vida
eterna; no obstante, desprecian las normas religiosas sin vida.
Saben que son
creados a imagen y semejanza de Dios, desean caminar con Él y nunca están
satisfechos hasta que no encuentran a Jesucristo, quien es el Camino, la Verdad
y la Vida (Jn 14:6).
Con un promedio
de 60 millones de personas sin alcanzar y agregadas a nuestra generación cada
año: almas buscando la luz y la vida, nuestra prioridad es testificar, predicar
el evangelio, producir herramientas que ganen almas para Cristo. Esa es nuestra
prioridad, hasta que Cristo regrese. Esta es la séptima razón por la cual somos
ganadores de almas.
Siéntase libre
para reimprimir lo siguiente y utilizarlo en ganar almas. Esta sección es
especialmente preparada para los siguientes grupos de personas:
• Para los que
no están seguros de su propia salvación, o de los que no han nacido de nuevo; o
• Para los que no saben si son cristianos genuinos; o
• Para los que simplemente han aceptado una religión, se han unido a una
iglesia y, mentalmente, han aceptado la Biblia sin experimentar el nuevo
nacimiento.
• Sobre todo, presento este capítulo a usted que no es salvo o convertido y lo
sabe.
La Biblia dice
que podemos "... conocer que hemos pasado de muerte a vida" (1 Jn
3:14). Lo siguiente le ayudará a conocer, por sobre cualquier duda, que ha
experimentado este milagro interno de la nueva vida en Cristo. De seguro que
tomará lugar en usted mientras lee esto con reverencia y una fe simple.
Si ya es
cristiano, entregado a la tarea de ganar almas, esta sección puede servir como
guía para ayudarle a mostrar a otros cómo experimentar el milagro del nuevo
nacimiento.
A. ¿QUÉ
SIGNIFICA SER SALVO?
Quiero decirle el cómo puede ser salvo del Infierno, salvo de sus pecados,
salvo de la muerte, salvo de las enfermedades y salvo del mal. La Biblia dice:
"Palabra
fiel y digna... que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los
pecadores..." (1 Ti 1:15).
Volvemos a leer: "Porque no envió Dios a su Hijo al mundo, para condenar
al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él" (Jn 3:17).
Pedro dijo:
"Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo" (Hch
2:21).
Usted puede ser
salvo hoy. Esto es lo que usted necesita: Ser salvo, conocer a Jesucristo como
su Salvador personal.
Pero, ¿qué
significa ser salvo?
1. Ser
Nacido De Arriba
Ser salvo significa nacer de arriba (el nuevo nacimiento del Espíritu), venir a
ser un hijo de Dios.
Jesús dijo:
"Os es necesario nacer de nuevo" (Jn 3:7). Esto significa que tenemos
que experimentar un nacimiento celestial o espiritual, lo opuesto a su
nacimiento natural o terrenal. Este es el nacimiento milagroso.
Cuando usted lo
invita, Cristo entra a vivir con usted en su corazón. Él le hace una nueva
criatura cuando viene a morar en su vida. Esto no es como aceptar una religión
más, sino la aceptación de Cristo como Salvador personal. Él es una persona, no
un filósofo. Es real, no algo teórico.
Cuando usted se
casa, acepta a su esposo o esposa en su vida. Usted no acepta la "religión
matrimonial", sino que recibe a otra persona: su compañero (a).
Cuando usted es
salvo por medio de recibir a Cristo, no obtiene la religión cristiana. Usted
recibe una persona, al Señor Jesús. Mi conversión fue una experiencia tan
definida como lo fue mi matrimonio. En ambas ocasiones, recibí a otra persona
en mi vida.
La Biblia dice
de Jesucristo: "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su
nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios" (Jn 1:12).
¡Qué maravilloso
poder recibir el nuevo nacimiento y formar parte de la familia real de Dios!
Usted nació una vez el nacimiento físico en el pecado, un hijo de pecado, un
sirviente del diablo. Ahora Cristo dice: "Os es necesario nacer de
nuevo" (Jn 3:7). Es necesario convertirse, ser salvo, transformado y hecho
una nueva criatura.
2. Los
Pecados Son Perdonados
Ser salvo significa que sus pecados ya fueron perdonados.
La Biblia dice:
"El perdona todas tus iniquidades" (Sal 103:3).
El ángel dijo:
"Y llamarás su nombre JESÚS: porque Él salvará a su pueblo del
pecado" (Mt 1:21).
Dios declara:
"Yo soy el que guardo tus rebeliones" (Is 43:25). "Y nunca mas
me acordaré de sus pecados y transgresiones" (Hch 10:17).
"Cuanto
está lejos el oriente del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras
rebeliones" (Sal 103:12).
3. Recibimos
Vida Nueva
Ser salvo significa recibir una familia y descendencia espiritual nueva.
Pablo dice:
"De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; Las cosas viejas
pasaron; He aquí todas son hechas nuevas" (2 Co 5:17).
Eso es
exactamente lo que sucede cuando Cristo le salva. Una conversión toma lugar y
los antiguos deseos, hábitos y enfermedades pasan. Todas las cosas son hechas
nuevas; usted recibe una vida nueva, una nueva naturaleza, una salud nueva,
nuevos deseos, nuevas ambiciones, y una nueva vida en Cristo.
Él dijo:
"He venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia"
(Jn 10:10).
4. Recibimos
Paz
Ser salvo significa recibir paz. Jesús dijo: "La paz os dejo, mi paz os
doy; yo no os la doy como el mundo la da" (Juan 14:27). También declaró:
"Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz" (Jn 16:33). La
paz real viene únicamente con el perdón y salvación de Cristo. Mientras esté en
pecado, nunca tendrá paz en su alma. La Biblia dice: "No hay paz, dijo mi
Dios, para los impíos" (Is 57:21).
a. Dos
Clases De Paz
1) La Paz De Dios. La paz DE Dios es esa sensación de seguridad, de quietud y de que todo
está bien. Usted sabe que Dios está en control y no siente temor. ¡Ese es el
maravilloso estado de paz!
"Y la paz
de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y
vuestros pensamientos en Cristo Jesús" (Fil 4:7). "Mas el reino de
Dios es... justicia, y paz, y gozo en el Espíritu Santo" (Ro 14:17).
2) Paz Con
Dios.
La paz CON Dios es bastante diferente. "Justificados pues por la fe,
tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo" (Ro 5:1).
Como pecadores,
éramos enemigos de Dios viviendo en rebelión contra Su voluntad y propósitos.
Estábamos en guerra contra Él. "...siendo enemigos, fuimos reconciliados
con Dios por la muerte de su Hijo..." (Ro 5:10). "Y a vosotros
también, que erais... enemigos... haciendo malas obras, ahora os ha
reconciliado" (Col 1:21).
Cristo hizo la
paz por nosotros con Dios. Él hizo lo que era necesario para reconciliarnos con
Dios y hacernos amigos. Cuando somos salvos, recibimos la paz DE Dios como
resultado de tener paz CON Dios. "Porque él es nuestra paz, que de ambos
pueblos hizo uno..." (Ef 2:14).
5. Comunión
(Confraternidad) Con Dios
Ser salvo significa tener comunión (confraternidad, amistad, correspondencia,
camaradería) con Dios.
Usted fue
creado a semejanza de Dios; así que, puede caminar y platicar con Él. Sin
embargo, sus pecados lo separaban de Él. En tal estado, en lugar de tener
amistad con el Padre, usted le temía. El pensamiento de afrontarle algún día,
le causaba terror. Sus pecados le condenaban y creaban en su vida la sensación
de culpabilidad ante el Creador.
Únicamente
Cristo puede salvarle de sus pecados. Él limpiará cada mancha que tenga y le
volverá a traer con un registro completamente limpio, como si nunca hubiera
pecado.
Entonces,
podría decir como el Apóstol Juan: "...nuestra comunión verdaderamente es
con el Padre, y con su Hijo Jesucristo" (1 Jn 1:3). El ser
"...amigo... más unido que un hermano" (Pr 18:24).
Ninguna persona
fue creada para vivir una vida de pecado y enfermedades, fuimos creados para
andar con Dios. Pero el pecado nos separó del Creador.
"Pero
vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y
vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír" (Is
59:2).
Pero:"Porque
esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de
los pecados" (Mt 26:28).
"Si
confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados,
y limpiarnos de toda maldad" (1 Jn 1:9).
B. USTED
PUEDE SABER QUE ES SALVO
Juan dijo: "Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida..." (1
Jn 3:14). Hay muchas cosas en este mundo que tal vez usted nunca sepa, pero de
seguro que puede saber que posee la vida de Cristo en su ser. Puede saber que
ha sido salvo, que ha nacido de nuevo.
El decir:
"No estoy seguro si soy salvo", es cuando un marido o mujer declara:
"No estoy segura si soy casada".
El decir:
"Creo que soy salvo; trato de estarlo, pero no estoy seguro al
respecto" Es como decir: "Creo que estoy casado; trato de estarlo,
pero no estoy seguro al respecto".
Jesús dijo:
"El que creyere [al evangelio] y fuere bautizado, será salvo" (Mr
16:16).
Pablo dijo:
"Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu
corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo" (Ro 10:9).
Estas
Escrituras prometen que usted: "Será salvo". Sígalas, haga lo que
dicen, y tendrá la certeza de que ha recibido a Cristo, de que ha pasado de
muerte a vida: de que es salvo. Esto no es aceptar una religión más: esto es un
cristianismo vivo: la vida de Cristo.
1. ¿Qué Es
Un Cristiano Real?
Según la Biblia, un cristiano real es una persona que:
a. Ha
Reconocido El Pecado. Tal persona ha venido a Dios como un pecador perdido;
b. Ha
Aceptado A Jesús. Por fe, ha aceptado al Señor Jesucristo como Salvador personal, y se ha
abrazado a Él como Señor y Maestro;
c. Ha Confesado
A Jesús. Ha confesado a Cristo como Señor ante el mundo;
d. Desea
Agradar A Jesús. Está luchando por agradarle en todo, día por día.
C. LOS SIETE
PASOS HACIA LA SALVACIÓN:
Si usted no está seguro de haber aceptado personalmente a Jesucristo en su corazón
como Señor y Maestro, entonces, siga los siguientes siete pasos en oración:
1. Reconozca
Que Es Un Pecador
"Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios"
(Ro 3:23).
"Si
decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos" (1 Jn
1:8).
2. Sienta
Verdadero Pesar Y Arrepentimiento Por Sus Pecados
"Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al
cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí,
pecador" (Lc 18:13).
"Porque la
tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación" (2 Co
7:10).
3. Confiese
Sus Pecados A Dios
"El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se
aparta alcanzará misericordia" (Pr 28:13).
"Si
confesamos nuestros pecados a él, él es fiel y justo para perdonar nuestros
pecados, y limpiarnos de toda maldad" (1 Jn 1:9).
4. Abandone
Sus Pecados
"Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase
a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será
amplio en perdonar" (Is 55:7).
"El que
encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta
alcanzará misericordia" (Pr 28:13).
5. Pida
Perdón Por Sus Pecados
"Quien perdona todas tus iniquidades" (Sal 103:3).
"Venid
luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la
grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí,
vendrán a ser como blanca lana" (Is 1:18).
6. Crea Que
Dios Le Salva Por Su Gracia
Gracia significa favor inmerecido, favor que el hombre no se merece, recibiendo
lo opuesto de lo que usted se merece.
"Porque
por gracia [favor inmerecido] sois salvos por medio de la fe; y esto no de
vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe" (Ef
2:8, 9).
7. Consagre
Su Vida Entera A Cristo
"Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis
vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro
culto racional" (Ro 12:1).
Luego, vaya y
cuéntele a otros acerca de Cristo. "A cualquiera, pues, que me confiese
delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en
los cielos" (Mt 10:32).
"Mas
vosotros sois linaje escogido... para que anunciéis las virtudes de aquel que
os llamó de las tinieblas a su luz admirable" (1 P 2:9).
D. ACEPTE A
CRISTO AHORA MISMO
"Hoy es el día de salvación" (2 Co 6:2). No algún otro día, sino
ahora mismo, ¡en este mismo día!
"He aquí
ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación" (2 Co 6:2).
¡No algún otro tiempo, mas ahora mismo!
"Buscad a
Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el
impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el
cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en
perdonar" (Is 55:6, 7).
Si todavía no
ha aceptado al Señor Jesucristo como su Salvador personal, Él está esperando su
oración. Así que, antes de que usted haga cualquier otra cosa, busque un lugar
a solas con Dios donde no sea perturbado. Arrodíllese y lea u ore esta oración
al Señor en voz alta:
1. La
Oración Para Ser Salvo
Amado Padre Celestial, vengo ante Ti para recibir el don que has prometido en
la Biblia, el don de la vida eterna. Reconozco que he pecado contra Ti, merezco
morir por mis pecados porque Tú dijiste: "la paga del pecado es
muerte".
Creo que en tu
gran misericordia y amor por mí, Tu enviaste a tu Hijo Jesucristo para morir en
la cruz, para sufrir el castigo de la muerte por mis pecados. Yo soy quien debería
pagar la culpa por mis propios pecados, pero Jesús me amó tanto que pagó mi
culpa, sufriendo hasta morir por mí en mi lugar.
Después de
morir sobre la cruz por mis pecados, creo que resucitó de los muertos, para
vivir para siempre como mi Salvador.
Siento gran
pesar por mis pecados, los cuales, me han separado de tus bendiciones. Me
vuelvo de todo corazón de mi estilo de vida pecaminoso para tornarme a Ti; te
pido que me perdones de todos mis pecados.
Aquí mismo y
ahora, doy la bienvenida a Jesucristo a mi corazón y le acepto como mi Salvador
del pecado, del Infierno y del poder del diablo. Acepto a Cristo como Señor de
mi vida. Ahora mismo dedico mi vida a Su servicio y agrado. Acepto el pacto
(promesas) ofrecido por tu Hijo Jesucristo.
Ahora, Señor
Jesús, quiero platicar contigo. Tú has dicho que: "...si voy a Ti, Tú me
recibirás, que no me echarás fuera". Por lo tanto, yo vengo a Ti con todo
mi corazón para buscar la salvación para confiar solamente en la sangre que Tú
derramaste por mis pecados. Estoy seguro que Tu no me rechazarás, sino que me
recibirás ahora mismo.
Tu has dicho:
"Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu
corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo" (Ro 10:9).
Creo con todo
mi corazón que Tú eres mi Señor y que te levantaste de los muertos. Te confieso
aquí y ahora mismo como mi Maestro, Salvador y mi Señor. Te recibo ahora mismo
en mi corazón por fe.
Debido a que Tú
moriste por mí, sufriendo la condena que yo debí haber sufrido, estoy consciente
de que mis pecados jamás pueden condenarme de nuevo. Tú pagaste el precio
completo por mi redención.
Puesto que la
Biblia dice: "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su
nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios" (Jn 1:12), creo que
en estos momentos Tu me das poder para ser tu hijo.
Creo que Tú me
perdonas ahora mismo. Tu preciosa sangre me lava de todos mis pecados. Tú
fuiste herido por mis transgresiones y molido por mis iniquidades. El castigo
que debo recibir fue puesto sobre Ti. Sé que he sido perdonado. Muchas gracias,
Señor.
Desde ahora en
adelante, leeré Tu Palabra y haré lo mejor que pueda para seguirte y agradarte
en todo lo que piense y diga. Soy un cristiano real ahora, un representante de
Jesucristo sobre la tierra. Ahora sé que soy salvo.
Como un acto de
fe, registre su pacto con Jesús por medio de firmar su nombre al extremo del
pacto que sigue.
2. Decisión
Y Pacto
Hoy he leído el cristianismo real. He aprendido lo que significa ser salvo. He
tomado sinceramente los siete pasos bosquejados aquí y he orado reverentemente
la oración.
He recibido a
Jesucristo en mi propia vida. Ahora soy una nueva criatura. Entrego mi vida
para hacer lo mejor que pueda para agradar a Dios en todo lo que piense y haga.
Con Su gracia y ayuda, compartiré a Jesucristo con los demás, dependiendo de Él
para que me guarde, por Su gracia he hecho esta decisión hoy, en el Nombre de
Jesús.
Firmado: .
_______________________________ .
Fecha: .
_________________________________.
|
Hay un
tiempo, no sabemos cuándo; Existe una
línea invisible para nosotros, El pasar
tal límite es morir, La
conciencia puede que todavía esté tranquila, |
Pero en esa
frente Dios ha puesto Él siente
que todo está bien O, ¿Dónde
está esa línea misteriosa Una
respuesta de los cielos repite, |
Ideas Prácticas Para Ganar Almas
A. ORE POR AQUELLOS QUE
USTED DESEA GANAR
La intercesión es el camino que lleva a ganar almas. Ninguna iglesia puede
prosperar sin esta obra. La ley de la vida demanda reproducción: "Pues en
cuanto Sión estuvo de parto, dio a luz sus hijos" (Is 66:8).
Jesús
intercedió y estuvo de parto por mí. "Por cuanto derramó su vida hasta la
muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de
muchos, y orado por los transgresores" (Is 53:12).
Usted comienza
a preocuparse espiritualmente por un hombre, cuando empieza a orar por él.
"Siempre en todas mis oraciones rogando con gozo por todos vosotros"
(Fil 1:4). "Siempre orando por vosotros" (Col 1:3).
B. HAGA
CONTACTO CON AQUELLOS QUE QUIERE GANAR
"Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías
(que traducido es, el Cristo)" (Jn 1:41).
Con Cristo vino
el énfasis de buscar a los perdidos. "Porque el Hijo del Hombre vino a
buscar y a salvar lo que se había perdido" (Lc 19:10). El movimiento del
cristianismo en este mundo, está basado, según la Escritura, sobre el contacto
personal. Cualquiera que realmente conoce a Jesús, en realidad buscará que
otros también le conozcan.
El secreto está
en las palabras de Andrés: "...hemos encontrado..." La búsqueda de
satisfacción en el alma de un hombre, es completada en el conocimiento vivo de
Jesucristo. El evangelismo personal es compartir ese descubrimiento. "Y le
trajo a Jesús" (Jn 1:42).
¿Cómo es
logrado esto? Cristo expone la respuesta. "Venid en pos de mí, y os haré
pescadores de hombres" (Mt 4:19). Un amor por Cristo produce amor hacia la
humanidad.
C. ELIMINE
LAS OBJECIONES; CONTESTE LAS PREGUNTAS
1. Algunas Preguntas / Excusas Y Sus Respuestas
a. Pregunta: ¿Qué Es Pecado?
Respuesta: Pecado es la violación de la Ley de Dios (1 Jn 3:10).
Todo lo que no
es moralmente correcto, es pecado (1 Jn 5:17).
La incredulidad
es pecado (Jn 16:8, 9).
Las indulgencias
cuestionables son pecado (Ro 14:23).
El errar el
blanco es pecado. Eso es lo que la palabra griega para pecado significa:
"errar el blanco" (Ro 3:23).
El
incumplimiento del deber es pecado (Stg 4:17).
b. Pregunta:
¿Por Qué Permite Dios La Maldad En El Mundo?
Respuesta: La libertad para escoger es el gran don que el Creador le otorgó a la raza
humana. "A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra
vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la
maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia" (Dt
30:19). Este versículo bíblico nos enseña que Dios le da al hombre libre
albedrío para que escoja la vida o la muerte, la bendición o la maldición, pero
le urge a que escoja la vida.
El pecado se
originó en el hombre, no en Dios. Él previene el dominio del pecado. (Ro 6:14).
Dios ha
provisto a Sus expensas, el remedio para el pecado. "Mas Dios muestra su
amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por
nosotros" (Ro 5:8).
"El que no
escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no
nos dará también con él todas las cosas?" (Ro 8:32).
c. Excusa:
Mis Pecados Son Pequeños, Así Que, ¿Por Qué Preocuparme?
Respuesta: Porque cualquier pecado produce tormento. "No hay paz para los malos,
dijo Jehová" (Is 48:22).
Porque
cualquier pecado le separa de Dios (Is 59:2).
Porque
cualquier pecado le esclaviza (Jn 8:34).
Porque
cualquier pecado termina en muerte (Ro 6:23).
Porque
cualquier pecado excluye el alma del Cielo (1 Co 6:9).
d. Excusa:
No Soy Un Pecador; Soy Tan Bueno Como Usted
Respuesta: Tiene usted razón. Usted es tan bueno como yo, y tal vez mejor. Pero
considere esto. Sólo se necesita decir una mentira para ser un mentiroso;
solamente un homicidio para ser un homicida. De igual manera, sólo se necesita
un pecado para ser un pecador. "Porque cualquiera que guardare toda la
ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos" (Stg 2:10).
"No hay
justo, ni aun uno... todos pecaron..." (Ro 3:10, 23). Y Dios dice:
"Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna
en Cristo Jesús Señor nuestro" (Ro 6:23).
No soy salvo
por que sea mejor que usted. Soy salvo por que pedí y recibí el perdón de mis
pecados y transgresiones. ¿No querría usted hacer lo mismo?
e. Excusa:
No Puedo Dejar De Pecar
Respuesta: La salvación es una alternativa de vida o muerte. "Os digo: No; antes
si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente" (Lc 13:3).
Usted no puede
vivir de una manera y morir de otra. "Porque el que siembra para su carne,
de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del
Espíritu segará vida eterna" (Ga 6:8; Ap 21:8).
Usted no puede
dejar de pecar con sus propias fuerzas. "Así que, si el Hijo os libertare,
seréis verdaderamente libres" (Jn 8:36). "Todo lo puedo en Cristo que
me fortalece" (Fil 4:13).
Cristo puede
alcanzarle en el lugar exacto donde esté (He 7:25).
f. Excusa:
Soy Un Pecador Muy Grande
Respuesta: Jesús vino para salvar a todos los pecadores. El Apóstol Pablo había matado
cristianos inocentes, con todo, escribió: "Palabra fiel y digna de ser
recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores,
de los cuales yo soy el primero" (1 Ti 1:15).
¿Son sus
pecados rojo escarlata? "Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si
vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si
fueren rojos como el carmesí [escarlata], vendrán a ser como blanca lana"
(Is 1:18).
¿Está usted
perdido? "Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se
había perdido" (Lc 19:10).
¿Se siente
usted debilitado? "Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo
murió por los impíos. Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo,
pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para
con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros" (Ro
5:6-8).
Jesús no echará
fuera a nadie que desee venir a Él. (Jn 6:37).
Dios no hace
excepciones en Su oferta de salvación. "Y que de todo aquello de que por
la ley de Moisés no pudisteis ser justificados, en él es justificado todo aquel
que cree" (Hch 13:39).
El homicidio es
perdonable. El ladrón penitente que pendía de la cruz confesó sus pecados y fue
perdonado (Lc 23:43).
La blasfemia es
un pecado perdonable también. Pablo había sido un blasfemo, pero cuando se
convirtió fue perdonado (1Ti 1:13).
El adulterio es
un pecado perdonable. La mujer samaritana recibió salvación (Jn 4:18).
Uno de los
registros maravillosos del perdón, se encuentra en 1 Corintios 6:9-11.Pablo
hace una lista de todos los pecados de los cuales los corintios habían sido
perdonados.
"¿No
sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los
fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que
se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los
maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto erais
algunos; mas ya habéis sido lavados , ya habéis sido santificados, ya habéis
sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro
Dios".
La persona que
pide perdón de corazón sincero, jamás se marchará sin recibirlo. "Deje el
impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el
cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en
perdonar" (Is 55:7).
"Venid
luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la
grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí,
vendrán a ser como blanca lana" (Is 1:18). Lea también Hechos 10:43.
Pablo era un
gran pecador, pero obtuvo salvación (1 Ti 1:12-16). Las siguientes Escrituras
adicionales pueden ser usadas: Mateo 9:13; Hebreos 7:25; Lucas 23:39:43.
g. Excusa:
Jesucristo Es Únicamente Uno De Los Grandes Hombres De La Historia
Respuesta: "El cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a
Dios..." (Fil 2:6). El fue sentenciado a muerte por reclamar tal verdad
(Mt 26:63-65). Su resurrección fue la prueba máxima de esta reclamación:
"Al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era
imposible que fuese retenido por ella" (Hch 2:24).
La grandeza
moral de Su vida sobrepasa cualquier cosa en el registro. "Pues si digo la
verdad, ¿por qué vosotros no me creéis?" (Jn 8:46).
Nadie ha
influenciado la historia tanto como Cristo (Lc 2:34). Tenemos la repetición de
los testimonios de las experiencias personales. "Ya no creemos solamente
por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente
éste es el Salvador del mundo, el Cristo" (Jn 4:42).
Existe el reto
franco de probar Su divinidad por sí mismo. "El que quiera hacer la
voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi
propia cuenta" (Jn 7:17).
h. Excusa:
Hay Demasiados Hipócritas
Respuesta: Los hipócritas están perdidos. Si usted permite que los hipócritas le
impidan ser salvo, de seguro que pasará la eternidad en el Infierno con ellos.
Además, usted
tiene que ser más pequeño de lo que oculta detrás. Si esconde detrás a un
hipócrita, tiene que ser más pequeño que él.
Podría utilizar
las siguientes Escrituras: Zacarías 13:6; Hechos 1:16; Hebreos 12:2; Hechos
17:30,31; Ro 14:12; Mt 7:1-5; Romanos 2:16 y 1 Samuel 16:7.
i. Excusa:
Dios Es Injusto
Respuesta: ¿Quién es Dios? ¿Quién es usted? Toda injusticia es pecado. ¿Acaso está
usted acusando a Dios de pecado?? Él es tan justo que nunca demanda dos pagos
por una deuda. Jesús pagó la deuda de sus pecados sobre la cruz, la deuda
completa. Por lo tanto, cuando acepta a Cristo, no tiene que pagar la deuda de
su pecado.
j. Excusa:
La Gente Se Burla
Respuesta: Es mejor dejar que se burlen o rían, que ver a Dios dando la última
carcajada. "También yo me reiré en vuestra calamidad, y me burlaré cuando
os viniere lo que teméis" (Pr 1:26).
Descarte los
compañeros o amigos impíos. "No entres por la vereda de los impíos, ni
vayas por el camino de los malos El camino de los impíos es como la oscuridad;
No saben en qué tropiezan" (Pr 4:14, 19).
No te avergüences
de Cristo. "A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo
también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. Y a cualquiera
que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre
que está en los cielos" (Mt 10:32,33).
k. Excusa:
Tengo Miedo A Las Persecuciones
Respuesta: Es una cobardía negar a Jesucristo. "Pero los cobardes e incrédulos,
los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y
todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre,
que es la muerte segunda" (Ap. 21:8).
"Porque el
que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y
pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzará también de él, cuando venga en la
gloria de su Padre con los santos ángeles" (Mr 8:38).
Tan poco es
pedido por lo que se nos da de vuelta. "Pues tengo por cierto que las
aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que
en nosotros ha de manifestarse" (Ro 8:18).
Es todo o nada.
"Si sufrimos, también reinaremos con él; Si le negáremos, él también nos
negará" (2 Ti 2:12).
Cuando usted se
une a una compañía selecta, tiene la oportunidad de la vida para realizar algo
que vale la pena.
"Bienaventurados
seréis cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí, y os
vituperen, y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre.
Gozaos en aquel día, y alegraos, porque he aquí vuestro galardón es grande en
los cielos; porque así hacían sus padres con los profetas" (Lc 6:22,23).
Él no le pide
que haga algo por Él, que Él no haya hecho por usted (He 12:2).
l. Excusa:
Ahora No Puedo
Respuesta: Cada vez que usted dice que no, le será más difícil decir que sí. El día y
la hora son hoy. "He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día
de salvación" (2 Co 6:2).
Buscad a Jehová
mientras pueda ser hallado. El tardarse al respecto, es una decisión por el
camino equivocado. "Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros
corazones" (He 4:7).
Mañana es el
día en el cual el hombre ocioso trabaja, el ladrón viene a ser honesto, el
borracho es sobrio, etc. Mañana es un período que no se encuentra en ningún
lugar, excepto, quizás, en el calendario del necio. El llamado de Dios no es un
llamado para mañana, sino para hoy.
m. Excusa:
Creo Que Dios Es Demasiado Bueno Como Para Condenar A Alguien
Respuesta: Eso no es lo que dice la Biblia. "Por tanto, no se levantarán los
malos en el juicio, ni los pecadores en la congregación de los justos. Porque
Jehová conoce el camino de los justos; Mas la senda de los malos perecerá"
(Sal 1:5, 6).
Dios coloca su
salvación o condenación sobre su aceptación o rechazo de Jesucristo. (Jn
12:48).
No es Dios quien es duro. Es el corazón del ser humano que se endurece.
"Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti
mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de
Dios" (Ro 2:5).
Cada agencia de
Dios procura dirigirle hacia el arrepentimiento (2 P 3:9).
n. Excusa:
¿Cómo Puedo Reconciliar La Doctrina Del Infierno Con El Dios Cristiano De La
Salvación?
Respuesta: "Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí,
malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles" (Mt
25:41). Dios preparó el Infierno para el diablo y sus seguidores. Si usted
sigue al diablo, vivirá en tal lugar con él por la eternidad.
"Para que
tome la parte de este ministerio y apostolado, de que cayó Judas por
transgresión, para irse a su propio lugar" (Hch 1:25). El lugar para los
transgresores es el Infierno.
"El Señor
no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es
paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos
procedan al arrepentimiento" (2 P 3:9). Dios no quiere enviar ningún alma
al Infierno. Él desea que todos se arrepientan y se salven.
"¿Quiero
yo la muerte del impío? dice Jehová el Señor. ¿No vivirá, si se apartare de sus
caminos?" (Ez 18:23). Aquéllos que se tornan del pecado a Cristo,
disfrutarán de la vida ahora y de la vida eterna en el futuro.
"E irán
éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna" (Mt 25:46).
"Hijo,
acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero
ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado" (Lc 16:25).
"¡Serpientes,
generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del Infierno?"
(Mt 23:33).
"Temed más
bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el Infierno" (Mt
10:28).
o. Pregunta:
¿No Tiene La Biblia Inconsistencias Y Contradicciones En Ella?
Respuesta: ¿Dónde están? La Biblia es revelación. "Porque mis pensamientos no
son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como
son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que
vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos" (Is
55:8,9).
La Biblia es un
libro cerrado para un corazón cerrado. "Muchos serán limpios, y
emblanquecidos y purificados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de
los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán" (Dn 12:10).
"Pero el
hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para
él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir
espiritualmente" (1 Co 2:14).
Ciertamente hay
misterios encerrados en la Palabra de Dios. Pedro dice de los escritos de
Pablo: "Casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas;
entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e
inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia
perdición" (2 P 3:16-18).
Conózcale, y
conocerá Su Libro.
p. Pregunta:
¿Cómo Puedo Saber Que Hay Un Dios?
Respuesta: Existen tres recursos que podemos utilizar para contestar esta pregunta:
Primero, hay
una Biblia. "Escudriñad las Escrituras, porque ellas dan testimonio de
mí" (Jn. 5:39).
Segundo, está
la Creación. No puede haber una Creación sin un Creador.
Pablo dice que
aquellos que nunca han tenido una Biblia podrían aun conocer a Dios a través de
la Creación. "Porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios
se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad,
se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por
medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa" (Ro. 1:19, 20).
Tercero, por la
existencia del hombre. "Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna
y las estrellas que tú formaste, digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él
memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites?" (Sal 8:3, 4). Así como
Dios tiene memoria del hombre, la humanidad tiene una cavidad formada por Dios
que únicamente Él puede llenar.
Algunas tribus
primitivas dejaron asombrados a los antropólogos con relación a cómo deberían
ser catalogados, si como animales o como humanos. Ellos crearon una prueba:
¿Tendrán objetos de adoración? Si los tenían, eran entonces humanos. Los
animales no adoran. Únicamente el hombre fue creado a la imagen y semejanza de
Dios y sólo él tiene conciencia de su Creador. Estas tres fuentes son evidencias
claras de la existencia de un Creador. Ninguna de ellas vino por casualidad o
por accidente.
q. Pregunta:
¿Por Qué Necesito La Sangre?
Respuesta: Esta es la ley eterna de la redención creída por todas las civilizaciones,
y hallada entre todos los pueblos. "Porque la vida de la carne en la
sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por
vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona" (Lv
17:11).
Jesús murió por
usted y por mí (Mt 26:28).
Alguien tenía
que llevar mis culpas y tomar mi lugar, ya que: "...sin derramamiento de
sangre, no hay remisión de pecados" (He 9:22).
Él padeció la
muerte en mi lugar. Así que, El llevó el castigo supremo por mis pecados (Ro
5:9,10).
Se necesitó el
precio más grande del universo. "Sabiendo que fuisteis rescatados de
vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con
cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo,
como de un cordero sin mancha y sin contaminación" (1 P 1:18,19).
r. Excusa:
No Veo Mal Alguno En Los Entretenimientos Mundanos.
Respuesta: El enfoque cristiano a esta pregunta debe ser siempre positivo, no
negativo. En lugar de preguntar: "¿Qué mal hay en tal cosa?" Debería
preguntar: "¿Qué bien hay en eso?"
"Y todo lo
que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor
Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él" (Col 3:17).
"Si, pues,
coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios"
(1 Co 10:31).
"Todas las
cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas,
mas yo no me dejaré dominar de ninguna" (1 Co 6:12).
Como cristiano,
soy responsable de usar mi cuerpo y mi mente para la gloria de Dios (1 Co
6:19,20).
En el Nuevo
Testamento hay amonestaciones firmes: "Si alguno destruyere el templo de
Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros,
santo es" (1 Co 3:17).
"Por lo
cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo
inmundo; y yo os recibiré" (2 Co 6:17).
"Profesan
conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes,
reprobados en cuanto a toda buena obra" (Tit 1:16). Mi
objetivo debe siempre ser dar mi máximo para Su Gloria (2 Ti 2:4).
D. VIVIENDO LA VIDA CRISTIANA
Después de dar todos los pasos bosquejados arriba en el Capítulo 4: "El
Cristiano Verdadero: Cómo Ser Salvo", usted necesita enseñar al recién
convertido lo siguiente, a fin de que continúe su nueva vida con éxito como
discípulo de Jesús.
1. Gócese
Públicamente
Dé su testimonio para Cristo. Cuéntele a otros lo que Él ha hecho por usted.
"Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu
corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón
se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación" (Ro
10:9,10). Lea también Mateo 10:32, 33.
2.Solicite
El bautismo En Agua
Este es el testimonio exterior de la transformación ocurrida en el interior.
"El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será
condenado" (Mr 16:16). El bautismo sin creer no tiene valor alguno.
"Porque
somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que
como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también
nosotros andemos en vida nueva.
Porque si
fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo
seremos en la de su resurrección" (Ro 6:4, 5).
En el bautismo
en agua nosotros "enterramos" nuestra antigua vida de pecado y
emergemos fuera de la tumba para caminar en novedad de vida con Cristo.
3. Lea La
Biblia
La Biblia, la Palabra escrita de Dios, es la fuente de su fe. "Estas cosas
os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que
sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de
Dios" (1 Jn 5:13). Lea también Romanos 10:17, Salmo 119:105.
4. Hable Con
Dios En Oración
La oración es platicar con Dios. La vida es sostenida por medio de la unión y
comunión (Ef 6:18; Stg 4:2).
"Y esta es
la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su
voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquier cosa que
pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho" (1 Jn
5:14, 15).
5. Resista
La Tentación
La tentación no es pecado. El pecado ocurre cuando usted se rinde a la
tentación. "Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque
cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha
prometido a los que le aman. Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado
de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a
nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es
atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a
luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte. Amados
hermanos míos, no erréis" (Stg 1:12-16).
"Porque no
tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades,
sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar
misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro" (He 4:15, 16).
6. Haga
Restitución
Su culpa desapareció porque fue perdonado de sus pecados. Ahora, puede
demostrar su recién descubierta fe a otros, por medio de hacer restitución a
aquéllos que tal vez haya ofendido o hecho algún mal cuando era un pecador.
"Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad
de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo
devuelvo cuadruplicado" (Lc 19:8). "Y por esto procuro tener siempre
una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres" (Hch 24:16).
7. Dé A Dios Las cosas Que Le Pertenecen
Comience a diezmar (dar el 10% de sus ingresos netos) para sostener a la
Iglesia inmediatamente. "¿Robará el hombre a Dios?... Traed todos los
diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice
Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y
derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde" (Mal 3:8,10).
Lea también 1 Corintios 16:2.
8. Concurra
A Una Iglesia Regularmente
Asóciese inmediatamente con el pueblo de Dios (He 10:25). "Vino a Nazaret,
donde se había criado; y en el día de reposo* entró en la sinagoga, conforme a
su costumbre, y se levantó a leer" (Lc 4:16). "El primer día de la
semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba..."
(Hch 20:7).
9. Estudie
El Manual Para Creyentes Nuevos De Este Libro
"Escudriñad las Escrituras; porque... ellas son las que dan testimonio de
mí" (Jn 5:39).