LA MUJER SEGUN LA BIBLIA
Introducción:
En las Escrituras, se revela claramente la importancia de la
mujer en el plan de Dios; así como la posición que le
corresponde ocupar. La ignorancia sobre este tema, es causa
de que la mujer sea menospreciada o relegada a un plano
secundario aún dentro de los círculos cristianos.
Existen algunas preguntas que necesitan respuesta y vamos a
encontrarlas en la palabra de Dios. También existen ideas
erróneas que deben ser sustituidas por la verdad revelada
por el creador de la mujer, quien también es nuestro
creador.
I. LA POSICION ORIGINAL
A. LA CREACION DE LA MUJER.
Según el registro bíblico, Dios creó a la mujer después de
crear al hombre (Gen.2: 18, 21-23); pero el punto más
importante de la creación de la mujer, es que ésta fue
creada por causa del varón (1Cor.11:9).
Dios hizo una mujer y la trajo al hombre, y la hizo de su
mismo cuerpo para que la amara. Cuando Adán supo que había
sido tomada de él, dijo: esto es ahora hueso de mis huesos y
carne de mi carne (Gen.2:23).
La mujer no fue un invento improvisado y su creación no fue
una casualidad; ella era parte del plan de Dios cuando hizo
al hombre. Podemos estar seguros de esto porque sin la
mujer Adán no podía reproducirse.
*LA
MUJER ERA PARTE IMPORTANTE DEL PLAN DIVINO DESDE EL
PRINCIPIO.
También podemos notar que la mujer estaba incluida en el
plan de Dios, por sus palabras cuando dijo: hagamos al
hombre (Gen.1:26), ya que la palabra hebrea para hombre es:
Adam, y esta tiene un significado más amplio que es: ser
humano (Esta palabra suena igual y podría estar relacionada
con la palabra hebrea para tierra; Adamah).
Entonces resulta, que al sustituir la palabra hombre por
humano; obtenemos un sentido más claro, porque de esta
manera se incluye a la mujer cuando se menciona al hombre.
“Y creó Dios al humano a su imagen... varón y hembra los
creó.” (Gen.1:27)
“El día que creó Dios al humano, a semejanza de Dios lo
hizo.” (Gen.5:1)
“Vio Jehová que la maldad de los humanos era mucha...”
(Gen.6:5)
Resulta muy lógico pensar que antes del diluvio; tanto
hombres como mujeres (humanos), estaban llenos de maldad y
no solamente los hombres.
Todo esto tiene sentido al leer Gen.5:2; donde encontramos
que: " varón y hembra los creó, y los bendijo, y llamó el
nombre de ellos Adán." Dios los llamó: Adam, no como un
nombre personal sino de identificación como humanos.
B. LAS FACULTADES DE LA MUJER.
Según Gen.1:28; Dios habló con el hombre y la mujer que
había creado, mandándoles que fructificaran y llenaran la
tierra, también les dijo que la sojuzgaran y que se
enseñorearan de los peces, de las aves y de todas las
bestias. Esto significa que la mujer poseía las mismas
facultades que el hombre con relación al resto de la
creación.
Ella recibió dominio y podía enseñorearse de todas las
criaturas al igual que el hombre, ya que dentro del plan
original la mujer fue llevada ante el hombre para que fuera
su compañera y ayuda idónea.
Dios le dio dignidad a la mujer en la creación, la hizo de
una de las costillas del hombre, simbolizando el lugar que
le correspondía; junto al hombre, bajo su cobertura. La
mujer no fue hecha de la cabeza, para que no ejerciera
autoridad sobre el hombre, ni tampoco de sus pies para que
no fuera humillada por el hombre.
Bajo la perfección de la creación original, el hombre y la
mujer vivían en armonía, pues cada uno mantenía su posición.
II. EL CAMBIO DE POSICION
A. EL PECADO DE LA MUJER.
La astucia de Satanás le permitió engañar a la mujer; él
contradijo la palabra de Dios y ella le creyó. Eva conocía
la advertencia divina y sabía que la sentencia era la
muerte, sin embargo le resultaba atractivo el adquirir
conocimiento.
El pecado de ella fue querer mejorar su posición, querer
alcanzar sabiduría; y por un momento llegó a estar segura de
que la alcanzaría a través del fruto prohibido.
Satanás mezcló la verdad con la mentira y esto confundió a
Eva. Podemos notar que él le dijo: serán abiertos vuestros
ojos y ciertamente se abrieron (Gen.3:7), también le dijo: y
seréis como Dios sabiendo el bien y el mal, lo cual fue
confirmado por Dios en el verso 22.
La mujer siendo engañada incurrió en trasgresión
(1Tim.2:14) y luego convenció al hombre para que comiera.
Satanás no apareció para convencer al hombre, esa tarea la
delegó a la mujer. El hombre no fue engañado, él no debió
comer del fruto, él no debía obedecer a la voz de su mujer
sino a la de Dios (Gen.3:17).
B. LAS CONSECUENCIAS DE SU PECADO.
Según lo escrito en Gen.3:16, las consecuencias que
recayeron sobre la mujer incluyen cada una de las áreas de
su ser.
1. Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces.
Tal parece que según el plan original de la creación, los
dolores de la preñez serían mínimos comparados con los que
ahora sufren las mujeres. Esta es la consecuencia física.
2. Tu deseo será para tu marido.
Esto implica la dependencia que la mujer tendría respecto al
hombre. Otra versión lo traduce: Tu voluntad será sujeta a
tu marido. Esta es la consecuencia moral.
3. Y él se enseñoreará de ti.
Aquí es donde la mujer pierde su posición, nunca antes Dios
le dijo al hombre: tú serás la cabeza, o tú la mandarás.
Esto sucedió por causa del pecado de Eva. Esta es la
consecuencia espiritual.
Desde entonces y hasta el día de hoy, lo anterior describe
la situación de toda mujer casada; y aunque la mujer no es
una esclava para el hombre ni un ser humano de segunda
categoría, la mujer debe entender que el hombre posee la
autoridad; y muy especialmente en la relación matrimonial.
III. LA MUJER EN EL HOGAR.
Pablo escribió a los creyentes de Efeso: las casadas estén
sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el
marido es cabeza de la mujer. (Efesios 5:22).
* LA
MUJER DEBE ESTAR SUJETA A SU MARIDO EN TODO, ASI COMO LA
IGLESIA LO ESTÁ A CRISTO.
El hombre no debería de estar tratando que su mujer se
someta; es una responsabilidad de la mujer sujetarse
voluntariamente.
La mujer fracasó en el jardín porque quiso ser como Dios; la
mujer fracasa en el hogar porque quiere ser como el hombre.
Por eso Pablo escribió: "porque no permito a la mujer
enseñar ni ejercer dominio sobre el hombre" estableciendo
así un principio de orden en el hogar.
Las palabras griegas usadas aquí son: ANER que significa
realmente Esposo, y GYNE que significa Esposa.
A. SUS FUNCIONES.
En el hogar toda mujer debe desarrollar dos funciones: la de
esposa y la de madre. Ella puede ejercer una influencia
poderosa en la vida de su esposo y de sus hijos.
La
tarea de una mujer en el hogar no es solamente física y su
responsabilidad no es únicamente la de hacer tareas
domésticas; esta solo es una parte la cual bien puede
incluir a todos los miembros de la familia.
La parte más importante de las funciones de la mujer en el
hogar es: Ser de motivación permanente para su esposo y ser
ejemplo para sus hijos.
La mujer cristiana debe practicar y enseñar a otras más
jóvenes: El amar a su marido y a sus hijos, el ser prudente
y casta y el ser cuidadosa de su casa (Tito 2:4).
B.
LA DILIGENCIA.
Esta es una de las mayores virtudes de una esposa, la cual
es muy enfatizada en Proverbios 31, donde entre otras cosas
se lee:
- Con voluntad trabaja con sus manos
- Se levanta aún de noche
- Planta viña del fruto de sus manos
- Esfuerza sus brazos
- Aplica sus manos a la rueca
- Ella se hace tapices
- Hace telas y vende
- No come el pan de balde
Por lo tanto no es en vano que su marido también la alabe.
C. EL RESPETO A SU MARIDO.
Pablo menciona un punto de mucha importancia en Efesios
5:33; "la mujer respete a su marido". Es imposible que la
mujer se sujete a alguien a quien no respeta. Aquí es donde
comienza una buena relación entre marido y mujer.
Aunque en muchos casos la mujer tiene motivos justificados
para no querer sujetarse, ni respetar a su esposo; la
Escritura no añade condiciones.
La mujer debe recordar siempre que su esposo representa la
autoridad y que ella no debe tratar de ocupar esa posición,
ni oponerse a él.
IV. LA MUJER EN LA IGLESIA.
La Biblia habla de la mujer que ora o profetiza, (que habla
con Dios o que habla de parte de Dios), lo cual es solo una
parte del papel que la mujer puede desempeñar dentro de una
congregación.
Como la mayoría de creyentes, la mujer deberá ocupar un
lugar en un ministerio auxiliar de su congregación,
independientemente del cual, ella debe recordar que sigue
bajo la autoridad de su marido. El tener un privilegio en
la congregación o aún dones espirituales no la colocarán
jamás por encima de su esposo.
Un lugar muy especial para la mujer es como ayudante del
ministerio de su esposo. Probablemente no exista ninguna
persona mejor que ella para complementarlo.
A. EL ASUNTO DEL VELO.
En 1 Cor.11 el apóstol Pablo enfoca la costumbre del uso del
velo por las señoras, aclarando luego la posición de la
Iglesia. Tal parece que igual que hoy en día, esto era causa
de desacuerdo entre los creyentes; aunque la mayor parte de
creyentes que hoy imponen esta norma ignoran el fundamento
real, la causa por la cual las mujeres de Corinto se
cubrían.
Lo primero que debemos saber aquí, es que el contexto de
esta situación es el matrimonio, ya que las palabras usadas
son: Aner y Gyne.
1. Un principio de Autoridad. (v.3)
Cristo es la cabeza de todo varón; el varón es la cabeza
de la mujer; Dios es la cabeza de Cristo.
El hombre no es cabeza de toda mujer, sino solo de su mujer
(Efesios 5:22). Pablo comienza a enfocar el problema del
velo recordándole a la mujer (esposa), su posición respecto
al hombre (su esposo).
Pablo está hablando no de todas las mujeres sino solo de las
que están casadas.
2. El comportamiento de los esposos en la congregación.
(v.4, 6)
Si el varón se cubre para orar o profetizar, afrenta a
su cabeza (Cristo), si la mujer ora o profetiza con la
cabeza descubierta afrenta a su cabeza (Esposo).
La palabra griega para Afrentar es: Kataischuno; y también
significa avergonzar.
Por eso Pablo escribió: "porque si la mujer no se cubre, que
se corte también el cabello; y si le es vergonzoso a la
mujer cortarse el cabello o raparse, que se cubra (para no
avergonzar a su marido).
Pablo conocía las costumbres de aquel lugar y sabía
perfectamente que a una mujer le era muy vergonzoso cortarse
el cabello.
Entre los Corintios también resultaba vergonzoso para un
hombre, que su mujer orara o profetizara sin cubrirse la
cabeza, porque al hacerlo así daba a entender que no estaba
bajo autoridad de marido.
En la ciudad de Corinto, cubrirse la cabeza era la señal que
indicaba que las mujeres tenían esposo. Pablo entonces
reconoce que es aplicable dentro de la congregación cuando
la mujer orara o profetizara.
3. La señal de autoridad en la mujer (v.7, 10)
Pablo reconoce desde el verso 7 al 9, que tiene sentido
que la mujer casada se cubra la cabeza y que el hombre no lo
haga.
Él escribe que el varón no debe cubrirse porque él es imagen
y gloria de Dios, porque él no procede de la mujer y tampoco
fue creado por causa de la mujer.
Y que por las mismas razones, la mujer debía tener señal de
autoridad sobre su cabeza, ya que ella es gloria del varón,
procede del varón y fue creada por causa de él.
4. ¿La contradicción de Pablo? (v.11)
Pero en el Señor... Hasta el verso 10 Pablo les había
dado la razón a los Corintios sobre su costumbre de que la
mujer casada tuviera señal de autoridad, pero en este verso
parece que comienza a contradecirse, estableciendo dos
puntos principales.
a) Que en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer
sin el varón. Esto significa, que según el evangelio, para
Dios ya no hay diferencia entre un hombre y una mujer (Gal.3:28).
b) La enseñanza de la naturaleza es que al varón le es
deshonroso dejarse crecer el cabello, por el contrario a la
mujer dejarse crecer el cabello le es honroso; porque en
lugar de velo le es dado el cabello.
5. El velo era una costumbre de los Corintios.
Pablo hace coincidir el uso del velo de la mujer casada
de Corinto, con una cabellera larga que cubra su cabeza. Y
establece claramente que su uso era una costumbre
innecesaria dentro del evangelio o de las Iglesias, por la
cual ni siquiera se debía contender.
V. LA MUJER EN EL MINISTERIO
Desde el punto de vista divino, la mujer puede tener un
lugar dentro de un ministerio; O aún más, su propio
ministerio. El no reconocer esto ha causado que en muchas
Iglesias evangélicas la mujer sea relegada o ignorada
totalmente, de modo que ellas no tienen participación en la
obra de Dios.
Sin embargo la comisión dada por el señor en Mateo 28 y
Marcos 16 incluye hombres y mujeres.
*LA
VOLUNTAD DE DIOS ES QUE LA MUJER MINISTRE TAMBIEN A OTRAS
PERSONAS.
El punto importante aquí es definir desde qué posición
podría ser aceptable que una mujer ministre, ya que existen
doctrinas opuestas; desde aquellos que menosprecian la obra
que una mujer puede realizar, hasta la de aquellos que
colocan mujeres en posiciones de liderazgo, como Ancianas y
aún como Pastoras.
A. OBJECIONES PARA QUE LA MUJER MINISTRE.
Existen algunos versos que son mal interpretados o aplicados
y de esa forma sirven de apoyo para no dar lugar a las
mujeres dentro de los ministerios.
1. Una mujer no puede enseñarle a hombres (1Tim.2:11-12)
Esta escritura no determina que ninguna mujer debe enseñar a
ningún hombre, sino que trata de la relación entre esposos,
en la cual ella debe de estar sujeta a él; no debe pretender
enseñarle y mucho menos ejercer dominio sobre él. Aquí el
enfoque es de orden en el hogar.
2. La mujer no debe participar en el desarrollo del culto
(1Cor.14:34)
¿Debe la mujer permanecer callada en la congregación?
La respuesta es Sí, al igual que todos los hombres para
mantener el orden. El punto que el apóstol trata aquí es el
desorden causado por las mujeres en las congregaciones,
cuando preguntaban a sus maridos lo que no entendían (v.35).
La mujer tenía y tiene todo el derecho de aprender, pero no
debe causar desorden hablando con su marido mientras se
predica la palabra de Dios.
B. EVIDENCIA BIBLICA DE MUJERES MINISTRANDO.
Ministrar significa servir; y si las mujeres no pudieran
ministrar a otros, Dios hace acepción de personas (lo cual
no es verdad). Ya que existen varios ejemplos bíblicos del
trabajo de las mujeres, tanto en el A.T. como en el N.T. lo
cual revela que Dios respalda su servicio.
1. Mujeres servidoras del A.T.:
DÉBORA, la mujer de Lapidot; profetisa y gobernante de
Israel, fue un instrumento de Jehová para derrotar a los
Cananeos (Jueces 4: 1-24).
MARIA, hermana de Aarón y Moisés, es llamada en Éxodo 15:20:
la profetiza. Ella dirigió la alabanza de las mujeres con
panderos y danzas después de que los judíos habían
atravesado el mar en seco.
HULDA, la mujer de Salud; profetisa, fue usada por Dios para
dar a conocer su juicio. Es notable la actitud del rey
Josías, quien mandó al sacerdote Hilcías y al escriba Safán
a consultar a Jehová por medio de Hulda (2 Crónicas 34:22)
ANA, la viuda, hija de Fanuel; a pesar de su edad tan
avanzada, no se apartaba del templo sirviendo de noche y de
día con ayunos y oraciones. Ella fue la primera en predicar
a Cristo (Lucas 2:36-38).
De todos estos ejemplos el más notable es Débora ya que ella
juzgaba al pueblo; pero además guió a los hombres de Israel
a una batalla contra el ejército de un reino que había
oprimido a Israel por 20 años y que poseía 900 carros
herrados.
2. Mujeres servidoras
del N.T.
En el
ministerio de Jesús hubieron mujeres involucradas; desde
aquellas que le servían de sus bienes (Lucas 8: 2-3), hasta
las que predicaron por primera vez el mensaje de la
resurrección (Mat.28: 1-10).
Y aunque no hubo ninguna mujer entre los 12 Apóstoles, esto
no significa que no haya ningún lugar para ellas dentro del
ministerio, ya que en Cristo Jesús no hay varón ni mujer (Gálatas
3:28)
Los que fuimos bautizados en Cristo, de Cristo estamos
revestidos (Gal.3:27-28). Dios no ve la debilidad externa
de la mujer, no ve su condición temporal como mujer, sino
que ve a un miembro del cuerpo de Cristo.
Y si en el A.T. Dios usó a mujeres dentro de ministerios
proféticos, con mucha más razón en el N.T. Hoy hay mujeres
de Dios que hablan de parte de él, que tienen dones
espirituales y que ejercen un ministerio.
El fundamento de esto es el derramamiento del Espíritu
profetizado en Joel 2, el cual incluye hijas y siervas.
Esto parece oponerse al enfoque del A.T. donde las mujeres
estaban relegadas; y a pesar de que hubo una leve
participación en ministerios públicos, se percibe el
menosprecio hacia ellas, ya que por ejemplo comparar al
hombre con una mujer era muy denigrante (Is.19:16), y que el
pueblo fuera gobernado por mujeres era una maldición
(Isa.3:12).
Algunos ejemplos de mujeres sirviendo son:
a) Las hijas de Felipe (Hch.21:8-9) El evangelista
Felipe tenía 4 hijas las cuales tenían el don de profecía.
b) Priscila, esposa de Aquila (Hch.18:2) Ella y su esposo
fueron colaboradores de Pablo (Hch.18:18 y Rom.16:3).
Enseñaron a Apolos sobre el camino de Dios y llegaron a
tener una Iglesia en su casa (1Cor.16:19).
c) La hermana Febe (Rom.16:1) Reconocida como diaconisa en
la Iglesia de Cencrea.
d) María, Trifena, Trifosa y Pérsida (Rom.16:6-12). Obreras
de la Iglesia de Roma.
e) Evodia y Síntique (Fil.4:2-3). Pablo las reconoce como
combatientes del evangelio.
3. La mujer; soldado de Cristo y coheredera con él.
La profecía debe cumplirse; las mujeres tienen participación
en el desarrollo de la Iglesia, enseñando, evangelizando y
predicando.
La visión profética del Sal.68:9 dice: "El Señor daba
palabra; había grande multitud de las que llevaban buenas
nuevas."
El bautismo, la unción, los dones, las señales, etc. están
disponibles para las mujeres creyentes.
*LA
IGLESIA ES UN EJERCITO ESPIRITUAL; LA MUJER ES UN SOLDADO
ESPIRITUAL.
La Biblia usa expresiones idiomáticas que parecen ser
términos masculinos pero que en realidad incluyen a las
mujeres; por ejemplo: 1Tim.2:4; Heb.9:27; Rom.8: 14-17.
Esto constituye otra evidencia bíblica, de que en las áreas
de servicio en la obra, las mujeres también están incluidas
(2Tim.2:21, 1Tim.3:11 y Tito 2:3).
Si las mujeres también se encuentran bajo el ataque
espiritual del enemigo y están teniendo una lucha contra las
potestades, principados y huestes; es porque son parte del
mismo ejército al que pertenecen los hombres. Y por esta
razón Dios ha provisto para ellas la misma autoridad, armas,
respaldo, etc. que ha provisto para los hombres.
Además la Escritura también las incluye como coherederas (Rom.8:17;
Efesios 3:6; 1Pedro 3:7).
Delante de Dios, todos tenemos los mismos privilegios y
derechos; nuestra herencia es común, las promesas para los
hombres son también para las mujeres.
*EN
CRISTO YA NO HAY DIFERENCIA ENTRE VARON Y MUJER.
C. LA MUJER COMO UN DON DEL MINISTERIO.
Todas las mujeres creyentes, tienen su lugar dentro del
ministerio de ayudas; sin embargo, algunas son más
consagradas que otras y por ello tienen una unción mayor que
las demás. Esa unción las capacita para ministrar a otras
personas y aún hay otras que son establecidas por Dios como
dones ministeriales.
1. ¿Puede la mujer
ejercer cualquiera de los 5 dones del ministerio?
Esto es un punto muy delicado, muy conflictivo; porque para
algunos ya es demasiado que una mujer se pare frente a la
congregación y hable; pero otros instruyen bíblicamente
durante un tiempo a mujeres y si se gradúan son nombradas
Pastoras.
Algunos de los aspectos que deben tomarse en cuenta para
poder tener una respuesta a la pregunta anterior son los
siguientes:
a) El Señor Jesús no llamó a ninguna mujer para el
ministerio de Apóstol. No encontramos que él haya enviado
mujeres entre los setenta. Y en el libro de los Hechos no
hay ni una mujer que haya levantado o fundado una Iglesia.
b) Tampoco encontramos en las Escrituras a ninguna mujer
establecida como Pastor de una Iglesia (solo hay pastoras de
rebaños de ovejas). En una Iglesia donde la máxima autoridad
sea una mujer; todos los hombres tendrían por cabeza a una
mujer.
c) No hay ni una mujer que de manera personal e individual
ejerciera el ministerio de Maestro.
Estos 3 dones mencionados, son posiciones de autoridad; y
desde el principio Dios estableció que el hombre estuviera
en autoridad y enseñara a la mujer.
De los cinco dones ministeriales, el don de Apóstol es la
posición de máxima autoridad, pues abarca a todas las
iglesias que sean fundadas por él; luego sigue el don de
Pastor que es la máxima autoridad en una Iglesia local, y le
sigue el don de Maestro que con la autoridad de la palabra,
corrige, edifica, exhorta, amonesta, etc. a los creyentes.
Esta puede ser la razón principal por la cual el Señor no
establece a una mujer sola en estos 3 ministerios, porque
sería ponerla como cabeza de todos los hombres.
d) Pero en la Biblia sí encontramos mujeres ejerciendo el
ministerio Profético, reconocidas como Profetisas.
e) También hay un ejemplo de la mujer en el ministerio
Evangelístico: la mujer Samaritana que fue a la ciudad a
testificar de Cristo a los hombres y muchos creyeron en él.
(Jn.4:28-39).
En estos 2 ministerios no hay autoridad sobre las personas,
sino solo el anuncio o proclamación de un mensaje que
contiene inspiración o motivación profética, o las buenas
nuevas de salvación.
2. Consideraciones Especiales.
La mujer puede ejercer conjuntamente con su esposo los
ministerios Apostólico, Pastoral y de Enseñanza, pues en
este caso está bajo autoridad de su esposo y representa o
complementa el ministerio de él.
A
lo largo de la historia de la Iglesia podemos encontrar
muchos ejemplos sobre esto, pero no es una regla. No es una
imposición que la esposa del Pastor sea la Pastora; ella
debe saber si tiene llamado.
A
una pareja que trabaje en el campo misionero estableciendo o
fundando iglesias, definitivamente que se les reconocerá
como los Apóstoles.
3. Casos excepcionales en que una mujer sola es establecida
en posiciones de autoridad.
En algunos casos y bajo circunstancias especiales, Dios
levanta a una mujer sola para establecerla como un don del
ministerio y le da autoridad y habilidad para ministrar aún
a los hombres.
Hay casos en que una mujer ha sido constituida como Pastor
de una Iglesia. Esto la faculta para enseñar o guiar la vida
de las personas incluyendo hombres, pero solo sucede en
casos muy excepcionales, (cuando Dios busca un hombre y no
lo encuentra). Ha habido casos de mujeres, que comenzaron
como misioneras y terminaron siendo establecidas como
pastoras de una congregación en países remotos y Dios las
respaldó.
Ahora bien, si por ejemplo una mujer es Pastor de una
Iglesia, debe ser evidente la unción y el respaldo de Dios
en su vida para confirmar que el llamado es de Dios.
No basta el llamado u ordenación de parte de una
congregación o ministerio; es decir, que una mujer no debe
considerarse una Pastora porque en su congregación la
prepararon y ordenaron como tal; si no cuando de una forma
clara Dios la llame al ministerio y la respalde con la
unción necesaria.
Probablemente la razón más fuerte por la que las mujeres no
sobresalen en los ministerios de autoridad (Apóstol, Pastor
y Maestro), sea que desde el pecado de Eva, las mujeres
quedaron bajo la autoridad del hombre; y aunque en Cristo no
hay varón ni hembra, todavía seguimos viviendo en el mundo y
no se ha manifestado lo que hemos de ser.
En conclusión:
En el hogar la mujer debe estar sujeta a su marido en todo y
como miembros de una congregación ella siempre debe
honrarlo.
Por lo general las mujeres ocuparán posiciones auxiliares
(pertenecen al ministerio de Ayudas), al igual que la
mayoría de hombres; pero una mujer puede llegar a tener un
llamado y una unción mayor o diferente a la de su esposo, en
cuyo caso no estará bajo la autoridad de él sino del
ministerio al que pertenecen; o a Cristo, si ella llegara a
ejercer uno de los dones del ministerio.
Además, la mujer es llamada a ser ayuda de su esposo, lo
cual incluye su ministerio; de este modo viene a compartir,
complementar o más bien a reforzar dicho ministerio; y
entonces encontramos parejas pastorales, parejas
apostólicas, etc.
Ahora bien la posición ministerial de una mujer no la exime
de sus responsabilidades de mantener su posición de sujeción
como esposa.
“Y
también sobre los siervos y las siervas, derramaré mi
Espíritu en aquellos días” (Joel 2:29).
***********************
Otros interesantes estudios que analizan las costumbres de
la antigüedad con respecto a las mujeres, son:
·
El
Ministerio de las mujeres
http://estudios.iglesia.net/leer.php?id=756_0_1_0_M6
Mujeres en Ministerio: Un estudio de las pautas novo
testamentarias a la luz de su fondo histórico – cultural
http://www.tcalvario.org/iglesia/mujeres/mujerMin.html
Questions about this page:
webmaster@nuevavida.net
Copyright © 2006 Iglesia Nueva Vida - All rights reserved.
Revised: September 25, 2006
|